Lunes 08.03.2010
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| Sergio y David ‘empujando’ la torre de Pisa FOTO: Gallego |
Sergio, Jairo, Santi y David nunca olvidarán las cuatro semanas que compartieron en Italia. Son alumnos del ciclo de automoción del IES Coroso de Ribeira y acaban de regresar de Siena (en la Toscana), donde realizaron prácticas en dos talleres gracias a una beca europea, desde el 22 de mayo hasta el 16 de junio.
David Antón y Santi del Río son de Vigo y pertenecen al ciclo superior de automoción; Jairo Millares es de Aguiño y estudia ciclo medio de electromecánica; Sergio Vázquez, de Outes, está en el ciclo medio de carrocería. Es la primera vez que un instituto barbanzano organiza prácticas de empresa en el extranjero.
El responsable de programas europeos del IES Coroso, Andrés Villar, tejió durante meses una laboriosa estrategia. Después de obtener la beca de 1.400 euros por alumno y tras ser seleccionados los cuatro beneficiarios, remitió 600 correos electrónicos a talleres de toda Italia (la meca de la automoción) en busca de una oferta para acoger a alumnos en prácticas. Pero la respuesta fue la que se suele dar al correo-basura: la papelera de reciclaje.
De modo que recurrió a la tradicional carta... y respondieron 10. Había que elegir: una ciudad no muy al norte y no muy grande (para que no fuese cara la estancia) y con un ambiente universitario. Con esas premisas, las ofertas apuntaban a dos talleres de Siena, en la Toscana: San Marco Autoarrozzería (de la Ford) y Blu Car (de la BMW).
Dado que el dinero de la beca tardaría en llegar (de hecho aún no llegó), el instituto les adelantó mil euros a cada uno para que no tuviesen que ponerlos ellos.
Una vez allí, por aquello de la prudencia, primero les pusieron a pintar coches. Pero hicieron notar sus habilidades y pronto les dejaron hacer "tutto".
Durante un mes repararon coches por dentro y por fuera. Por arriba y por abajo. Cuando acabó la estancia pactada, a Sergio y a David les ofrecieron la posibilidad de firmar tentadores contratos con sueldos por encima del convenio. A Santi y a Jairo les dijeron que tenían "las puertas abiertas". Pero rechazaron las ofertas; pesaron más la familia, los amigos, los estudios...
Eso sí: tuvieron tiempo para hacer un tour por Pisa, Florencia, Venecia y Roma. Según Andrés Villar, "salieron mucho, crearon buen ambiente en los talleres y triunfaron socialmente". Vamos, que hasta ligaron. Regresaron sin un euro, pero las suyas fueron unas vocaciones pagadas.
Un curso intensivo y exclusivo
Los preparativos del viaje comenzaron varios meses antes. Una vez elegido el destino, una profesora de matemáticas del IES Leliadoura, Marusela Outeda, se ofreció para impartirles a los cuatro jóvenes un curso intensivo y exclusivo de italiano de dos meses y medio, fuera de horario lectivo.
Una semana antes del viaje, el responsable de programas europeos de IES Coroso, Andrés Villar, se desplazó a Italia para elegir las empresas en las que trabajarían y asegurarse de que todo estaba controlado: desde la cobertura sanitaria (llevaban un seguro) hasta el alojamiento (se instalaron en dos apartamentos de estudiantes). Villar visitó primero la Cámara de Comercio de Siena, donde le remitieron al instituto Sarrocchi (que es más grande que los de Coroso, Número Uno y Leliadoura juntos). Allí le consiguieron dos empresas para las prácticas. Cuando ya estaba todo firmado, la firma Toyota se interesó por el proyecto. Ya era tarde, pero el IES Coroso cedió el papeleo a un instituto amigo: el de Ponteceso (del que también se beneficiaron dos alumnos) .
Intereses mutuos: la carrocería y Toyota
A raíz de este convenio, que no es un intercambio, el liceo ITI Sarrocchi y el IES Coroso se mostraron dispuestos a seguir colaborando en el futuro. Al de Ribeira le interesa mucho el convenio que el centro italiano tiene con Toyota y, al Sarrocchi, le interesa el ciclo de carrocería de los ribeirenses, una especialidad que no existe en aquel país.
Un "cásting" para los cuatro afortunados
Para poder viajar a Italia, Sergio, Jairo, Santi y David tuvieron que superar un cásting en el instituto. Se trataba de elegir a los cuatro que, estando predispuestos para vivir la experiencia, fuesen alumnos de los ciclos superior y medio, tuviesen las mejores notas y la mejor aptitud en su trabajo en los talleres.
Trabajo en cadena y lo último en utillajes
En el taller de San Marco Autoarrozzería, los becarios quedaron impactados por el innovador sistema de trabajo en cadena: el automóvil es desplazado por las distintas zonas de reparación hasta la entrega al cliente. En el de Blu Car, el mayor concesionario de la firma BMW en la Toscana, conocieron los últimos avances en diagnosis electrónica y utillajes .
