Viernes 09.01.2009
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Andaba ayer el alcalde Raposeiras lleno de satisfacción y orgullo. Y no es para menos. Que alguien se fije en Forcarei para crear un proyecto empresarial de esta envergadura, y que por encima sea un hijo de Terra de Montes, (de Presqueiras, para más señas), que no se olvida de su tierra natal y que viaja desde California para forjar lo que parecía un sueño, es un motivo más que suficiente. Por eso la emoción tampoco faltó. Porque el alcalde fue también profesor del alumno aventajado. De un Benigno Arén que repasaba con él la tabla de valencias químicas con las que tan lejos ha llegado. Salvando las distancias y connotaciones de la obra maestra del genial Berlanga, la apuesta de ABCR llega a Forcarei como un bálsamo reconstructor, en plena crisis. Como un ejemplo.
