Viernes 09.01.2009
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| Daniel Castro Fernández |
Cincuenta y tres años de edad, casado, padre de tres hijos, tataranieto de marineros, y experimentado hombre de mar. Esta es la carta de presentación de Daniel Castro Fernández, desde el pasado sábado nuevo patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Muxía.
_ ¿Qué le llevó a presentarse a patrón mayor?
_ Me presenté porque Javier Sar no quería seguir. Era nuestro candidato, y como él quiso dejarlo, entonces decidí presentarme yo.
_ ¿Va a cambiar en algo el rumbo de la entidad marinera?
_ En nada. Javier y yo somos del mismo equipo, por lo que continuaremos con su línea de trabajo y de hacer cosas.
_ ¿Cuáles son los principales problemas a los que tienen que enfrentarse a diario las cofradías de Costa da Morte?
_ Son varios los problemas. Sin duda, uno de los importantes es que no se vende en las lonjas de cada pueblo. Es la pescadilla que se muerde la cola, y nunca mejor dicho. No se vende aquí porque no hay compradores, y los compradores no vienen porque no hay pescado. La situación no tiene una fácil solución.
_ Desde algunos estamentos se habló de construir una lonja comarcal en Vimianzo o Baio. ¿Ve usted esto factible?
_ Estamos en las mismas. Sería algo positivo si la gente llevase allí el pescado. Pero en estos momentos está vendiendo todo el mundo en el Muro de A Coruña. Insisto, no le veo una solución muy fácil.
_ En Muxía, el volumen de ventas va cada vez a menos, ¿qué va a pasar con la lonja?
_ Las expectativas no son nada buenas. Nuestro reto es precisamente mantener los cuatro trabajadores que tenemos en la cofradía y la fábrica de hielo.
_ ¿Cómo ve la salud del sector?
_ Estos años, para los que trabajamos el palangre fueron buenos, pero esto va por ciclos. Por contra, el arrastre y artes menores como la del pulpo lo están teniendo complicado. Los principales problemas son la sobrecarga y la sobreexplotación.
_ ¿Considera que la flota de bajura corre riesgo de desaparición?
_ Por supuesto. La flota de bajura irá desapareciendo según se vayan jubilando los actuales armadores y responsables de las embarcaciones. Marineros aún se van encontrando, pero el problema llega en el momento en que los dueños lo dejan. Sus descendientes no quieren seguir en esto, y los barcos acaban, desgraciadamente, en el desguace.
. jtrillo@elcorreogallego.es
"En estos momentos, la gente del mar quiere para sus hijos un mundo mejor, otra forma de vida" .
