Viernes 09.01.2009
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Un participante en las pruebas de salto, ayer
FOTO: Formoso
Brión. Los montes de Rañalonga volvieron a ser el centro de todas las atenciones de los amantes de los equinos ayer, con la celebración de la XXVIII Festa do Cabalo de Brión. Según apuntaron desde la organización, fueron algo más de un centenar los jinetes que participaron en las distintas pruebas desarrolladas durante toda la jornada en el recinto habilitado en este espacio natural brionés.
Así, la agenda de actos del día comenzaba cerca de las 11.00 horas -con algo de retraso- con el inicio de una ruta caballar por el lugar. A continuación, niños y jóvenes saltaron al circuito para demostrar su valía a lomos de los caballos e intentar conquistar las pruebas infantiles de salto de obstáculos -de 0,80 y un metro de altura-.
Cientos de visitantes permanecían al otro lado de las vallas con el fin de poder ver los elegantes movimientos de caballos y yeguas saltando las barras. Cabe destacar que en estas pruebas infantiles se dieron varios casos de rehúse de los equinos. La mañana concluyó con el concurso de arrastre, donde se repartieron 450 € en premios.
Tras el almuerzo popular de los participantes, se desarrollaron las pruebas de seis barras y de salto de potencia (a partir de las 17.00 horas). Sin embargo, las que más expectación causaron fueron, sin duda, las carreras de caballos. Se distinguieron un total de cinco categorías y la media de participantes en cada una de ellas era de una docena, según indicaron desde la organización. En cuanto a los premios, las carreras más cotizadas fueron las de caballos los pura sangre y las de cruce de inglés.
