Martes 16.03.2010
| Actualizado 19.45
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Llevan recogidas ya mil firmas de apoyo a su causa. Los comerciantes de Cacheiras y A Ramallosa, en Teo, iniciaron su batalla en defensa de la correcta reurbanización de la zona para convertirla en urbana y no en mero trayecto de tránsito, hace meses, pero es ahora cuando su protesta alcanza el punto álgido.
El colectivo se encuentra actualmente en pie de guerra contra un proyecto de reurbanización, planteado por la Xunta, que, a su entender, perjudica de manera muy seria la accesibilidad a los establecimientos, debido a la supresión de plazas de aparcamiento, pero al que ahora le suman un hándicap mucho mayor: la falta de seguridad vial. Representantes de los afectados aseguran que el proyecto que el Concello les trasladó, proveniente de la Consellería de Política Territorial, no se ajusta a la legalidad al incumplir la ley de seguridad vial. "En proyecto se contemplaba la ejecución de dos rotondas, lo que implica que serían estos los dos únicos puntos habilitados para el cambio de sentido y que en los tramos intermedios debe haber línea continua. Las desviaciones a la izquierda tienen que hacerse, según la ley, continuando por el mismo carril hasta la rotonda, cambiando el sentido en la rotonda y volviendo por el carril contrario para girar a la derecha. Pues bien, en este caso se contemplan cuatro cruces con giro a la izquierda permitido", explicó una de las comerciantes de Cacheiras afectadas.
Y para más inri, varios de estos giros a la izquierda en el medio de un carril se encuentran en "zonas en curva", afirman los demandantes.
Ante esta situación, los comerciantes aseguran haber solicitado a la Consellería de Política Territorial explicaciones al respecto de su propuesta definitiva, ya que el primer proyecto de reurbanización de la zona fue elaborado por el anterior Gobierno autonómico, del PP. Sin embargo, en Política Territorial "se negaron" a recibirlos, por lo que acudieron al Concello en busca del informe del proyecto. "Y nos parece muy grave que, según nos dijeron, el Concello no dispone de la planimetría acotada de lo que se va a hacer", protestan los afectados que acusan a la Administración autonómica de ocultar una información de especial relevancia para el futuro de sus negocios.
Además, señalan dejadez por parte de la Xunta: "No han respondido a ninguno de nuestros escritos, enviados ya en 2008. Ni siquiera se han solucionado las dudas de algunos propietarios expropiados que no saben qué se va a hacer en sus terrenos ni cómo les puede afectar". El único contacto de los afectados con los responsables de Política Territorial fue la reunión mantenida con el delegado provincial de este departamento, Alberto González, en la que plantearon sus consultas al respecto del proyecto y en la que González se comprometió a solucionar las dudas técnicas pertinentes para intentar conciliar los intereses empresariales con el beneficio social del arreglo viario.
"Nosotros queremos aceras"
La representante de los comerciantes aclaró que el colectivo apoya un proyecto de acondicionamiento de la zona para convertirla en urbana, más humanizada, y no en un tramo de paso para el tráfico que discurre por la AC-841, entre Santiago y A Estrada. "Nosotros también queremos aceras, por supuesto", subrayó y añadió que "lo que sí defendemos es que se dejen bolsas de aparcamiento para nuestros clientes, porque si no estamos abocados al cierre. Y por supuesto, queremos que todo se haga con un proyecto coherente, transparente y que respete la seguridad vial, para los conductores y para los peatones".
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