Viernes 09.01.2009
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| Un grupo de mariscadoras durante una jornada de trabajo en Corcubión. FOTO: Javier Toba |
El período de tregua en la cofradía de Corcubión llegó a su fin, y el conflicto entre un grupo de mariscadoras y el patrón mayor se reavivó tras echar éstas por tierra, en una tensa asamblea, la propuesta del presidente del cabildo para disolver la agrupación de marisqueo a pie, tras la dimisión de su directiva meses atrás.
En realidad, dicha agrupación ya había quedado disuelta en una asamblea anterior, pero los ex directivos del colectivo presentaron un recurso ante la Consellería do Mar, y el patrón mayor, José Domínguez, convocó el viernes una nueva reunión para ratificar la decisión. No obstante, la propuesta no salió adelante, ya que se necesitaba el apoyo de los dos tercios de las mariscadoras, y de las trece que acudieron a la asamblea, seis votaron a favor de la disolución, y otras seis en contra. El voto restante fue declarado nulo.
Ante esta situación, lejos de vislumbrarse una solución, el conflicto se agrava, tal y como reconocen ambas partes, que ven necesaria la mediación de la Consellería do Mar. El ex secretario de la agrupación de marisqueo, Leopoldo Lestón, considera que lo lógico sería convocar unas elecciones para elegir una nueva directiva, aunque reconoce que no será fácil formarla, dada la división interna del colectivo.
Por su parte, el patrón mayor, José Domínguez, se pregunta "¿qué quieren?", pues si quienes estaban en la junta directiva han presentado su dimisión irrevocable, y las demás abogan por disolver la agrupación, "¿qué hacemos?".
De momento, y a expensas de que la Consellería do Mar medie en el conflicto, la cofradía seguirá asumiendo las funciones de gestión y planificación de la actividad marisquera. El patrón mayor afirmó que va a seguir trabajando y dando su apoyo a "la gente que quiera trabajar".
No obstante, desde el sector crítico aseguran que desde la disolución de la junta directiva, la planificación del marisqueo se viene realizando "sólo en base a lo que proponen las personas de confianza del patrón, sin consultar para nada al resto".
MÁS FURTIVOS. Los únicos que se están beneficiando del conflicto son los furtivos, cuya presencia en las playas se ha incrementado notablemente desde que dimitió la junta directiva de la agrupación de marisqueo, según el ex secretario, Leopoldo Lestón.
Un problema enquistado
Los enfrentamientos entre la cofradía y la agrupación de marisqueo se iniciaron hace cuatro años, cuando tomó posesión la junta directiva que dimitió meses atrás. Las discrepancias fueron una constante y tan sólo una "paz relativa" reinó en la última parte de su mandato. Los ex directivos acusan al patrón mayor de querer disolver a toda costa el colectivo de mariscadoras. "¿Por qué? Eso lo sabrá él", afirmaron. Por contra, el presidente del cabildo, José Domínguez, les acusa de "estar siempre en contra de todo", y de no "saber lo que quieren, pues ni ellas mismas se entienden". Cree que, al menos, una vez presentada la dimisión, "deberían dejar que los demás propongan alternativas". No obstante, los dimisionarios aseguran que dejaron los cargos porque se agotó su mandato.
14
Mariscadoras se mantienen en activo adscritas a la cofradía corcubionesa. A la asamblea celebrada el viernes asistieron trece.
50
La agrupación se halla dividida al 50%. Seis votaron a favor de la disolución y otras tantas en contra.
