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El grupo Incremento quiere reabrir este año las minas de Varilongo

Llevan ya sin explotarse 25 años // El ingeniero Joaquín Ruiz confirma que poseen la concesión // La puesta en funcionamiento incluiría San Finx, en Lousame

MARCOS MANTEIGA • SANTA COMBA   | 23.03.2010 
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m.m.o.
Antiguas instalaciones mineras de Varilongo, en Santa Comba
FOTO: m.m.o.

En 1985 Coparex Minera dejaba de extraer wolframio en Varilongo, Santa Comba. Hoy, 25 años después, el grupo Incremento quiere volver a hacerse con el oro negro de las entrañas xalleiras... y desea ponerse manos a la obra cuanto antes, según confirmaba el ingeniero Joaquín Ruiz a este diario. Del mismo modo, aporta que tienen la mira puesta en hacer lo propio con la explotación de San Finx, en Lousame.

Sin embargo, poco más ha trascendido del testimonio de Ruiz quien, tras confirmar que su grupo, Incremento, tiene los derechos de explotación de ambos complejos, deja claro que "se trata de un proyecto industrial y pocos detalles más puedo dar". Curiosamente, tanto la administración local de Santa Comba como la de Lousame han promovido sendas rehabilitaciones de los poblados mineros, edificios administrativos incluidos, de ambos complejos dedicados a extraer wólfram para orientarlos hacia el turismo o con fines educativos, pero difícilmente se les había pasado por la cabeza a sus regidores que alguien estaría dispuesto a reabrir las minas y menos a través del gran proyecto industrial que tienen en mente en Incremento.

Y es que en 1914 se produjo un hallazgo que revolucionaría la comarca: se hallaba un depósito de wolframio de ocho kilómetros de largo y uno de ancho en Varilongo, a menos de 10 kilómetros de la capital municipal. Según apuntan los lugareños, una piedra de este mineral, que cabía en un puño, podía representar para su dueño meses de trabajo en la tierra o cuidando el ganado. En un tiempo en el que kilo de wolframio costaba 200 pesetas y el jornal de un obrero era de 19 pesetas. La gente se dedicó masivamente a la mina donde llegaron a trabajar cerca de 4.000 personas procedentes de toda España. Con la llegada de la II Guerra Mundial, Santa Comba se convirtió en enclave estratégico, ya que Alemania necesitaba el mineral para endurecer metal.

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EL DATO

Compra de edificio

·· A comienzos del año 2000, el Concello de Santa Comba compraba a Miguel Jiménez el edificio principal del poblado minero y sus terrenos anexos para restaurarlo.

Otros municipios

·· Incremento Grupo Inversor, según ha trascendido, también ha obtenido los permisos de investigación geológica en los municipios de Baltar y Os Blancos .