La organización ya venía siguiendo minuto a minuto las previsiones del tiempo. Sabían que iba a llover. Y, por ello, colocaron tres carpas en el área recreativa A Santiaia. Pero diluvió, y todo el campo se llenó de lama. Se convirtió en una zona inaccesible, "llena de barro", por lo que los organizadores, los miembros de la Asociación Cultural As Sobreiras do Ulla, no tuvieron más remedio que suspender los conciertos.
Trioliro, un grupo de regueifeiros formado por Josinho da Teixeira, O Caruncho y Bieto, no pudieron tocar por la tarde. Como tampoco lo pudo hacer el Paiaso Peter Punk ni la orquesta Os Modernos, un grupo que nació en mayo de 2011 y que ha actuado en distintos lugares de Europa o América. Ni le fue posible actuar a la Banda da Balbina. "Todos lo intentaron y estuvieron hasta el final, esperando a que la cosa mejorara, pero fue imposible. No se hicieron ni las pruebas de sonido", explicó ayer a este diario Xavier Ferro, de la organización del festival. "Es la primera vez que nos ocurre algo así", señaló. "Y lo sentimos, sobre todo, por la gente que vino a Touro a disfrutar", dice.
