Martes 09.02.2010
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Actualizado 20.56
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| Momento en el que los ediles sonenses del grupo socialista y del BNG levantaban su mano para apoyar la elección de Rodríguez, derecha FOTO: Pablo Silva |
El pleno se celebró en la casa de cultura de la localidad y al mismo asistieron más de trescientas personas, que abarrotaron por completo la sala. La sesión estuvo salpicada por continuas llamadas al orden del secretario municipal ante los vehementes gritos y aplausos cruzados de los detractores -que eran mayoría- y los partidarios del cambio en la alcaldía.
Así, la proclamación del nuevo alcalde fue recibida por una parte del público con gritos de "dimisión", "queremos eleccións" y "eleccións xa". El nuevo mandatario municipal prometió "traballo, honradez e capacidade de diálogo" para devolver a la localidad la convivencia, y alejar el clima de crispación, y pidió la colaboración de todos los grupos políticos. También tuvo palabras de agradecimiento para el ex regidor Ramón Quintáns por su "responsabilidade para facer posible o acordo democrático", ya que se trataba del legítimo candidato para ocupar el puesto.
Previamente, los ánimos se fueron caldeando tras rechazar Pastor Rodríguez defender la moción y ceder su tiempo a todos los grupos políticos. El primero en intervenir fue el alcalde saliente, Manuel Tomé, quien aseguró que en estos dos años y medio de gestión deja las cuenta saneadas en el Ayuntamiento con tres millones de euros en los bancos y un remanente de tesorería de casi medio millón de euros. Durante su discurso, en el que se produjo un corte de luz durante unos minutos, señaló que los nuevos mandatarios coin- ciden -pero "en distintos postos"- con los que sufrieron la apertura de 82 expedientes por irregularidades urbanísticas. También se refirió al ex alcalde Quintáns en tono irónico, apuntando que "o raposo perde as forzas pero non as súas mañas". Por último, se comprometió a seguir "traballando con ilusión" desde la oposición por esta localidad.
Por su parte, Ramón Quintáns defendió la moción y acusó a Tomé de realizar "unha desastrosa xestión" y de dirigir los plenos "de forma dictatorial". Durante su intervención, fue interrumpido en multitud de ocasiones por el público que lo abucheaba, y acusó a familiares del alcalde saliente de esa actitud hacia su persona. El concejal socialista utilizó el abecedario para atacar la gestión municipal del PP.
Posteriormente, la portavoz nacionalista y nueva teniente de alcalde, la nacionalista Ánxela Franco Pouso, aseguró que cumplía con su programa electoral, al no permitir que Quintáns sea nombrado alcalde, y acusó al anterior regidor de "falta de diálogo" y de no "escoitar os veciños". Una vez acabado el pleno, también anunció que ayer mismo se iba a entrevistar con los vecinos de la rúa Escamas de Portosín para tratar de solucionar los problemas en la calle, cuyas obras están paralizadas.
El independiente Javier Quiñoy lamentó que el bipartito no hablase de la moción de censura con su grupo ni con el de Gonzalo Pérez, el otro edil independiente, quien culpó de esta crisis de gobierno a Quintáns.
Entre los asistentes al acto estaban diputados como Manuel Ruiz Rivas (PP), que tachó de "patético" el acto y de "patética" la moción, o la portavoz del PSdeG, Mar Barcón, además del secretario de Acción Municipal del BNG, Manuel Antelo, que coincidieron en aplaudir la iniciativa.