Domingo 02.12.2007
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| Un operario de Nogal recogiendo perros en Ribeira el pasado día 4 FOTO: SUSO SOUTO |
El Concello de Ribeira tuvo conocimiento aún el jueves de que la perrera que viene contratando para el servicio de lacería desde hace un lustro es ilegal. Se trata de la empresa Nogal Riosan, de Culleredo, que el pasado 29 de diciembre fue sancionada por la Consellería de Medio Ambiente como responsable de una infracción administrativa grave.
Carece de permisos para recoger animales abandonados, por lo que, en resolución definitiva en vía administrativa, se decretó el cierre de sus instalaciones sitas en Rutis. El Concello de Ribeira la contrató desde entonces en cuatro ocasiones, porque desconocía aún la resolución.
También lo hizo la Policía Nacional el pasado día 4, cuando la empresa fue requerida para sacar de una casa de Palmeira los cuatro perros que devoraron a su dueño, que llevaba varios días muerto. El Seprona ya había recibido varias denuncias contra esta perrera desde 2004, pero fue precisamente a raíz de este último servicio que hizo en Ribeira cuando una protectora de animales denunció que seguía trabajando en la clandestinidad.
El Seprona reúne ahora datos en varios concellos de la provincia tras abrirle un nuevo expediente por el que la empresa puede ser sancionada por la vía penal, por desobediencia. Este diario no pudo conseguir ayer la versión de Nogal Riosan.
El Concello de Ribeira calificó de "muy deficitario" el servicio de dicha perrera y sospecha que soltaba los perros que recogía, pues algunos acabaron volviendo a Ribeira horas después.
Los concellos están obligados por ley a prestar el servicio de lacería, con medios propios o recurriendo a una empresa. El de Ribeira dice que "ahora no hay ninguna perrera a la que poder contratar en toda la provincia".
. delegribeira@elcorreogallego.es
Cobra 120 euros por cada animal retirado
Nogal Riosan cobra 120 euros por animal retirado. El Concello de Ribeira requería los servicios de esta perrera desde 2004, fecha en que el Concello de A Coruña prohibió a Servigal, a la que tenía adjudicado el servicio, que trabajase también para otros municipios.
Un recinto saqueado todavía sin inaugurar
La perrera municipal de Ribeira, que costó 150.000 euros, está construida desde el año 2005, pero sigue sin inaugurar. Fue prácticamente desmantelada tras sufrir varios robos y carece de servicios básicos como alcantarillado y suministro de energía eléctrica .
