Domingo 21.03.2010
| Actualizado 16.33
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| Capones expuestos ayer en Arzúa con escasez de clientes FOTO: v.f. |
Un año más la Feria de Capones de Arzúa fue fiel a su cita como cada 22 de diciembre. Los vendedores madrugaron para ofrecer 108 ejemplares de capones -54 pares de unos 15 kilos cada uno- y cerca de un centenar de gallos vivos, a lo que sumaban productos de la huerta con abundancia de coliflor, quesos, pan y hasta carne.
La oferta era más amplia que la del año pasado y todos se las prometían muy felices, pero la mañana avanzaba y se echaba de menos la presencia de compradores. La crisis, la falta de promoción de la feria o el mal tiempo eran los argumentos que se esgrimían.
La primera venta tardó en llegar. Manolo Vázquez aceptó el precio propuesto por la familia de Jorge Conde y adquirió cuatro pares a 120 euros cada para llevárselos a Boimorto. Eran las ocho y cuarto de la mañana.
En cuanto al concurso, se premió en gallos vivos a Daniel Fernández (Salceda-O Pino), Manuel Carril (Beseño-Touro) y Dolores Agra Agra (Vilantime-Arzúa); en gallos piñeiros a Ramón Rial (Branzá), José Ramón Rodríguez (Pantiñobre) y Daniel Fernández y Carlos Macadán (Salceda); y en capones cebados a Lucinda Sexto (Viñós), Jorge Conde (Maroxo) y Mercedes Castiñeira (Ferreirós).
. comarcas@elcorreogallego.es
Galos desde Vila de Cruces para Vilalba
Y en la plaza de abastos de Vila de Cruces, el galo de curral también volvía a ser ayer el protagonista de la ya tradicional Feira de Nadal, en la que se vendieron cerca de un centenar de ejemplares. El éxito de las aves criadas con un riguroso control de calidad, sigue en auge. Tanto que este año salían más galos para mesas de Ferrol, Madrid, Bilbao, Barcelona, A Coruña, Ourense e incluso ayer mismo para otro reino del capón, Vilalba.
La asociación que agrupa a un total de 22 criadores del municipio ampliará fronteras el próximo año abriendo el colectivo a ganaderos de fuera del municipio, con lo que aumentará la producción. Los ejemplares, que en su mayoría superaban los cuatro kilos de peso, se vendieron a 10 euros el kilo, y a 11 los autóctonos, los de raza de Mos. Y para acompañar el mercado y comprobar el porqué de su éxito, los asistentes pudieron probar gratis la carne de estos preciados galos .