Viernes 09.01.2009
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| La cita con los caballos reunió durante la jornada de ayer a unas cuatro mil personas en Calo FOTO: Antonio Hernández |
Caballos, vecinos y carpas de pulpo, churrasco y carne ó caldeiro volvieron ayer a darse cita, un año más, en la tradicional fiesta del San Martiño de Calo. La coincidencia del festivo local con un día de semana provocó un descenso en el número de asistentes con respecto a la edición del año pasado. Según informaron fuentes de la Policía Local de Teo, en esta edición fueron unas cuatro mil las personas que se acercaron a la carballeira para ver alrededor de medio millar de equinos de los particulares que se pusieron a la venta.
Para esta edición se preparó un dispositivo especial de desvío de tráfico que tuvo buen resultado. De hecho, el agente teense Manuel Parga aseguró que se consiguió que "en la zona del carballal sólo hubiese paso para peatones y animales".
La crisis también se notó en este sentido, ya que algunos de los ganaderos que acudieron a la celebración caballar aseguraron que las ventas bajaron con respecto a otros años. En cuanto a los precios, como casi todos indicaron, "...depende". Las características físicas de los caballos, su raza, tamaño, edad y sexo, o incluso si cuentan con algún premio de ferias caballares.
Así, en el caso de Roberto Magariños, que regenta una explotación ganadera en la provincia de Pontevedra, llevó ejemplares que se vendían entre "1.200 e 1.800 euros". Se trataba de potras cruzadas de entre dos y tres años. Según apuntó este asiduo del San Martiño y cuyo negocio cuenta ya con un siglo, "al principio en este tipo de ferias lo que se hace es apalabrar con los particulares la venta a principios de invierno para que en verano ya se los lleven". Aún así, "este año se notó menos gente y que las ventas bajaron".
En el mismo sentido también se pronunciaba Gabriel Fernández, propietario de una ganadería de Doniños (Ferrol). En su caso, sólo llevó un ejemplar para su venta, pero lo suficientemente impresionante como para llamar la atención de numerosos asistentes al San Martiño.
Bolero -así se llama el equino- se vendería por un precio de 4.500 €. Pese a las caras de sorpresa de los interesados, este caballo contaba ya con "tres premios que recibió el año pasado: uno en Palas de Rei, otro en Arzúa y otro en A Fonsagrada". Son precisamente estos títulos, los movimientos de este cruce de español con anglo-árabe de cuatro años y medio y su porte los que justifican su precio.
Por doscientos euros
En el otro lado de la balanza se encontraban los potros y los burros. Estos últimos, según explicó el ganadero residente en Dodro, Luis Ronceros, "casi no se compran, porque la gente ya no los usa como lo hacían antes". Es por ello que su precio oscile entre los 200 y los 250 euros. En el mismo baremo se sitúan los potros y potras, que se podían adquirir por esta cantidad.
Gabriel Fernández Propietario de la ganadería Doniños, en Ferrol
"Los precios varían según la raza, en si son puros o cruzados, machos o hembras, o en si han llevado premios"
Manuel Parga Policía Local de Teo
"El dispositivo de tráfico hizo que este año en la zona del carballal sólo hubiese paso para peatones y animales"
Roberto Magariños Ganadero de Pontevedra
"Mi familia lleva en el negocio de venta de caballos desde hace
100 años, que empezó
ya con mi tatarabuelo"
Luis Ronceros Ganadero residente en Dodro
"Los burros, que cuestan entre 200 y 250 euros, casi no se compran ya, porque la gente no los utiliza como antes"
