Martes 17.06.2008
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| Imagen de archivo de uno de los locales de la movida de Oroso |
Un año más, el Valedor do Pobo se ve obligado a reprochar la falta de colaboración de varios concellos con problemas graves en locales de la movida y, lo que es peor, la falta de implicación para ponerles fin. Quizá por eso, en el balance de 2009 le da valiosas pistas a los denunciantes de los abusos del sector hostelero por si decidiesen ir por vía judicial.
Así, al repasar la hostilidad de la que hace gala, por ejemplo, el Concello de Boiro, cita hasta tres ejemplarizantes sentencias dictadas en Sevilla, Palma y Castilla La Mancha, y ocho artículos de la Constitución española e incluso de la Convención Europea de Derechos Humanos que aluden a derechos de los ciudadanos que con frecuencia son vulnerados por los problemas de la movida sin que los concellos actúen con la diligencia a la que están obligados por ley.
"Con la concesión de la licencia no acaba la labor del ente local, que debe garantizar en todo momento el interés público", dice. Es más: advierte que hay jurisprudencia sobre la responsabilidad patrimonial de los concellos por no combatir con diligencia la contaminación acústica. A aquellos alcaldes que aluden a la necesidad de conciliar el derecho de los vecinos a descansar y el de los hosteleros a desarrollar su actividad, el Valedor advierte que "no es labor de un concello ese arbitraje, sino defender la ley con efectividad".
La crítica central del Valedor se refiere al hecho de que algunos concellos están, en cierto modo, propiciando que los problemas de la movida empeoren, dado que, además de actuar tarde (cuando actúan), lo hacen sin adoptar medidas preventivas.
"El problema es que las irregularidades no se controlan permanentemente para aplicar las consecuencias de la reiteración de las conductas irregulares y no se actúa en consecuencia", dice.
En el incumplimiento de lo que el Valedor considera el primer y esencial paso destaca el Concello de Boiro, al que reclamó "insistentemente" (y, a día de hoy, aún sin éxito) que comprobase la adaptación de la actividad de cada local a su licencia.
Las quejas en Boiro llegan avaladas por cientos de firmas desde 2006 al Valedor, que califica la actitud del Concello como "por lo general, pemisiva". "Con el retraso de esta primera fase de tratamiento del problema, a pesar de lo sencillo de la labor, se retrasan también las medidas para solucionarlo", explica.
En el caso de Muros, el Valedor critica la caducidad del expediente sancionador contra un local por falta de actuación del Concello, al no efectuar las mediciones de ruidos. La disculpa del ejecutivo fue que carecía de medios. La respuesta del Valedor fue recordarle su deber legal de actuar con todos los medios a su alcance, ya sea reforzando el servicio policial o contratando las mediciones a una empresa.
Uno de los casos más sangrantes es el que denunciaron los dueños de un hotel de Fisterra por las molestias de un pub. Durante un año sufrieron los ruidos, vibraciones, gritos en la calle e incluso los insultos y burlas de los asiduos al pub (que además tenía terraza). Tras reiteradas peticiones al alcalde para que actuara, cuando al fin informó resultó que el local... ni siquiera tenía licencia.
delegribeira@elcorreogallego.es
Órdenes por el pito del sereno
El Concello de Melide sigue sin constatar la adaptación de la actividad de los locales a sus licencias. El Concello de A Estrada recibe las críticas del Valedor por el "deficiente tratamiento que le da a los problemas ocasionados por los locales". Al respecto, explica que "después de mucho tiempo, el Concello señaló que estaba valorando las actuaciones a seguir, pese a que en todas las actas se reflejaban irregularidades". Considera que "la reacción municipal es insuficiente, pues sólo se obliga a bajar el volumen, sin mediciones ni actas de infracción". Al respecto explica que "al repetirse las supuestas infracciones, las multas serían más cuantiosas y tendrían un efecto disuasorio". El Valedor advierte al Concello de Oroso que la declaración de una zona como saturada de ruidos es incompatible con la legalización de locales ya existentes en ella, por cuanto implica dar nuevas licencias .
