Martes 09.12.2008
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| Un vecino saca la cabeza por el boquete ocasionado en su tejado por la explosión de Calo en 2006 FOTO: Lavandeira Jr. |
La Audiencia Provincial de A Coruña emitía días atrás la sentencia del juicio contra el propietario de la pirotecnia Calo, Alfonso Calo, cuya explosión, en febrero de 2006 sacudió la comarca y provocó daños en cerca de medio centenar de viviendas del entorno de Solláns y Mazas, en la parroquia teense de Calo.
El fallo judicial imputa en exclusiva al propietario de la pirotecnia la autoría de un "delito de riesgo causado por sustancias explosivas", por lo que lo condena a las penas de 21 meses de prisión; multa de 18 meses con cuota diaria de 20 euros, con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago; e inhabilitación especial por nueve años para el ejercicio de funciones de encargado o técnico en empresas de pirotecnia o explosivos.
A esta condena se suma otra derivada de un delito de "daños por imprudencia grave, con la circunstancia atenuante de reparación del daño", que se traduce en una multa de otros tres meses, con cuota diaria de 20 euros, igualmente, y con responsabilidad personal subsidiaria. Asimismo se condena de forma directa a Alfonso Calo y solidaria a Mapfre Empresas, a indemnizar a los perjudicados (más de 150 vecinos se habían presentado como acusación particular) en distintos grados, establecidos por la propia sentencia.
Como fundamentos jurídicos esenciales en los que se basa el fallo, los magistrados concluyen que la sustancia que originó la explosión fue pólvora, materia de la cual Alfonso Calo tenía almacenada una cantidad entorno a los 250 kilogramos en la caseta C de la pirotecnia, una ubicación que no poseía autorización para este tipo de materia. Además, agrava la situación el hecho de que las dos casetas de la pirotecnia que sí tenían autorización para almacenar pólvora tenían establecido como cantidad límite cinco kilos, una cifra muy inferior a los 250 que se almacenaban en una caseta sin permiso para ello.
El argumento de la defensa, que mantenía que no fue pólvora sino nitrato potásico la sustancia que provocó la explosión, se deshecha atendiendo a criterios técnicos y químicos, que sostienen que dicha materia no ocasionaría una explosión de las dimensiones de la ocurrida.
Las casas, después
·· Cabe destacar el hecho de que la falta de ordenación urbanística del municipio de Teo permitió que las viviendas dañadas por la explosión de la pirotecnia de Calo, que se sitúan en su entorno más próximo, se levantaron varios años después de instalarse la pirotecnia .
