Jueves 16.04.2009
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| Nguema, con el balón, corre en contraataque al lado de Hopkins durante el encuentro. FOTO: Antonio Hernández |
El Obradoiro 2010/11 se puso en pie para esta temporada con un partido perteneciente a la Copa Galicia frente al Beirasar Rosalía, que supuso el debut de Moncho Fernández en la dirección del equipo compostelano y que solventó con una clara victoria por 61-90. Un encuentro donde la diferencia de categoría entre los dos conjunto -el Rosalía compite esta temporada en la Liga EBA- se dejó notar, sobre todo después del descanso, donde el conjunto obradoirista se puso las pilas.
El partido comenzó, sorprendentemente, con los colegiales por encima. El equipo dirigido por Castro, con mucha juventud, mostró el acierto y el desparpajo suficiente para tutear e, incluso ponerse por delante, del Obradoiro. Y la tónica fue parecida hasta el descanso, aunque ya se fue con algunas diferencia el equipo que dirige Moncho Fernández.
Tras el descanso, el panorama cambió. El Obradoiro, muy falto de rodaje cuando apenas llevan una semana entrenando, y algunos jugadores llevan sólo algunas sesiones, como el base Eric Sánchez, mostró su físico y su potencial para solventar el encuentro con comodidad.
En los momentos difíciles, cuando hacía falta anotar o pegar un grito, aparecieron dos veteranos que llevarán, de alguna manera, el peso del equipo durante esta temporada: Tuky Bulfoni y Hopkins. Tanto el hispanoamericano como el argentino tienen galones, junto a otros veteranos como Junyent, para llevar las riendas del equipo de Moncho Fernández.
También hay que hacer reseña a la gran capacidad del conotou Essengue, un jugador que está a prueba, que jugó bastantes minutos, y que fue el segundo máximo anotador del equipo, con 15 puntos, sólo superado por Junyent con 16.
Por último, hay que hacer reseña del buen papel del Beirasar Rosalía, Sobre todo hay que destacar a Pablo Posse, que se ha convertido en el auténtico líder de este equipo, ante la ausencia de grandes figuras. Tanto él, como Antón, Blanco o Cid se repartieron la presencia ofensiva del equipo, que sólo llegó perdiendo por cuatro puntos (44-48) al descanso.
