Martes 17.06.2008
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| El jugador del Rosalía infantil Pablo Hernández en un encuentro |
Estaba claro, su sitio estaba entre los mejores de España, y por eso entre quienes le vienen siguiendo en los últimos años no extraña el hecho de que figure en la preselección nacional sub 13 masculina dada a conocer estos días por la Federación Española de Baloncesto (FEB). Pablo Hernández es una de las más firmes promesas compostelanas, destaca entre sus compañeros del Rosalía por su físico, sus dotes de liderazgo, su calidad técnica y su capacidad de mejora, pero es también un chaval muy maduro que lejos de eclipsarse por tal reconocimiento, asume que la llamada es consecuencia "de mi esfuerzo diario".
Sensato y consciente de que quiere un futuro dentro del mundo de la canasta, no oculta su felicidad por esta convocatoria: "Es una alegría porque es el premio al trabajo de todo el año y siempre gusta que te valoren", afirma. La inoportuna rotura de la base del quinto metatarsiano del pie izquierdo le impidió competir en el pasado Campeonato de España de minibásquet, pero ya había destacado en el programa de detección de talentos celebrado hace dos años en Collell (Girona) y en el Gallego infantil. Los informes en la Española no podían ser mejores y de ahí su inclusión en el grupo de doce jugadores que acudirán entre el 2 y el 3 de abril a Alcobendas.
No le importa acortar sus vacaciones. Antes disfrutará con la familia unos días en Portugal, porque sabe que ese es la vida que le espera si quiere continuar entre los elegidos. "Intento dar el cien por cien en los partidos, juego porque me gusta, me divierte, y me gusta aprender. Algún día, supongo que como a todos, me gustaría llegar a ser alguien en el baloncesto", se sincera a sus 13 años. Con 1,80 m. de estatura, Pablo destaca por su físico entre sus compañeros así que ha pasado de jugar de pívot en Ames, a subir el balón en el Rosalía que dirige Ángel Castro. También queda atrás su etapa futbolera, antes de que su madre le recondujese hacia el baloncesto. Fue ella quien le dio precisamente la noticia de la convocatoria. Pero el círculo no se cierra aquí. El futuro es inmenso.
