Viernes 09.01.2009
Hemeroteca web
|
RSS
Deportes » Baloncesto » Obradoiro CAB
Marc Jackson se va. Así, por las buenas o por las bravas, como lo prefieran. Desde el Xacobeo Blu:sens Obradoiro nos venden que el jugador ha obrado con una exquisita profesionalidad. Es más, le están agradecidos. Pues, ¡que bien! Sin embargo, aquí hay algo que no cuadra. Me explico. Enfrascado como está el equipo de Curro Segura, en plena segunda vuelta del campeonato, luchando por asegurarse la permanencia, no le encuentro una explicación lógica a la espantada del americano que deja al equipo más tieso que una mojama en lo que a pívots puros se refiere. O Alberto Blanco tiene atado ya un mirlo blanco para cubrir su baja, cosa muy complicada dadas las fechas, o yo, sinceramente, no atino a comprender lo que ha pasado.
A un hombre como Marc se le debe suponer una profesionalidad que, en esta ocasión, me van a permitir que cuestione. La falta de motivación o de ganas pudo haberlas argüido cuando se lesionó y el club tenía margen de maniobra para buscarle un sustituto de ciertas garantías, no ahora cuando todo el pescado está vendido.
No es de recibo, a falta de tres meses para que remate la competición regular, dejar tirados a sus compañeros cuando se están jugando el ser o no ser del equipo en la ACB. Aquí tiene que haber algo más que no se nos ha contado y que con el tiempo sabremos. Mientras tanto, solo resta pedir a los aficionados que sigan apoyando como hasta la fecha al conjunto y que a Jackson le vaya bonito. Otra cosa, sobra.
