Viernes 09.01.2009
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Deportes » Baloncesto » Obradoiro CAB
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| Árbitros: Pérez Pérez, Araña y Soto Cancha: Multiusos Fontes do Sar ante 6.000 espectadores. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| Rafael y Alfonso, aclamados por el público tras el partido FOTO: Fernando Blanco |
El Obradoiro desplegó ayer la pancarta de la humildad y del trabajo para manifestarse como un equipo con derecho a soñar. Un club creado en dos meses pudo con otro con más de un siglo de historia y un sala de trofeos inundada de éxitos. El Real Madrid hincó la rodilla ante un equipo que provocó el delirio en la grada de Sar en un día para la historia del deporte compostelano. El baloncesto se vio desde los poco más de 175 centímetros de Maxi Stanic. Sin entrenar durante toda la semana, infiltrado en el hombro, el gerente del equipo marcó las pautas del encuentro. Corrió en momentos puntuales; puso pausa cuando se requería. Y con nueve abajo, en el tercer cuarto, y el partido cerca de romperse, anotó un triple y dio una asistencia para que el Xacobeo Blu:sens volviera hacer la goma. Fue el timón de un cayuco que navegó más rápido que el Queen Mary 2. Pero es difícil analizar el encuentro mostrando atención en un sólo hombre. Nihad Djedovic descorchó su calidad en los primeros diez minutos. Parece destinado a mostrar sus destellos ante los grandes. Sus nueve puntos en el primer cuarto sostuvieron el ataque del Obradoiro, eficaz en defensa. El partido se fue igualado al descanso, con dos puntos de ventaja para el Real Madrid. Los triples de Manzano y Terry y la sensacional puesta en escena de Hettsheimer dio el empaque suficiente al equipo gallego para manejarse en las distancias cortas. Las defensas alternativas (individual y zona) propuestas por Segura daban su resultado, mostrándole a los blancos una hoja de ruta equivocada.
Tras el descanso, Sar se quedó mudo. El Real Madrid arrancó con dos canastas consecutivas; Hettsheimeir se iba al vestuario a que le colocaran el dedo meñique; y Terry cometía una dudosa cuarta falta. El Madrid volaba hacia su duodécima victoria. Pero en los últimos cinco minutos del tercer cuarto, el Obradoiro anotó 16 puntos. Triple de Manzano por aquí; asistencia de Stanic por allá; triple de Vasileiadis tras bloqueo. El Madrid, incrédulo, pensando que había cerrado el partido, se encontraba con un marcador igualado a falta de diez minutos.
El último cuarto fue territorio Vasileiadis. Tomó protagonismo el griego cuando el Madrid jadeaba. Tres triples suyos fueron una bombona de oxígeno para el conjunto gallego. Pero también apareció Bullock. Un triple suyo y una canasta casi sin ángulo desde la esquina provocaron la prórroga cuando los blancos sólo tenían cinco segundos para atacar y el Obradoiro poseía dos puntos de ventaja.
Cuando parecía que el Real Madrid podía retornar a la cancha con moral tras forzar la prórroga, el equipo de Messina se diluyó como un azucarillo. Once puntos de Kostas y una gran defensa, apoyada sobre todo en el incombustible Stanic, dio una alegría inesperada a una afición que un día soñó con ganar al Real Madrid. Y se logró.
