Viernes 25.05.2012
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Los tres socios de Championchip Norte no lo tuvieron fácil. Las carreras se cronometraban con bolígrafo y papel, las largas colas en la meta eran habituales y hacer las clasificaciones se convertía en un martirio. La sociedad formada por los hermanos José y Lucía Sánchez con Javier Romay sabían que un producto que acabara con eso tendría aceptación pero lo difícil fue convencer a los organizadores de que un chip podía poner fin a todos esos inconvenientes, desde aligerar la llegada hasta marcar el tiempo de cada atleta desde que salió hasta la meta.
Hace diez años llegaron con esa propuesta a EL CORREO GALLEGO. La carrera compostelana era todo un referente. Championchip reconoce que encontraron más receptividad que en otros sitios. Se asumió el riesgo y todo salió bien. Adiós a los embudos, a la recogida de dorsales en meta, al engorro de aquellas clasificaciones interminables...
Desde hace nueve años hay chips en la prueba santiaguesa. Championchip garantiza fiabilidad total en los registros de tiempo al momento de producirse y su sistema tiene tal éxito y aceptación que ya se utiliza en las carreras de NuevaYork, Berlín, Madrid, Barcelona... y Santiago.
Lo más curioso de este invento es que nació en Holanda para controlar el ganado. Hoy en día se utiliza en atletismo y también en trilatlón.
Su funcionamiento, aunque complicado, es sencillo de entender. El chip, que va atado a la zapatilla de cada atleta, activa el sistema electrónico al pisar una alfombrilla e informa del tiempo transcurrido entre las alfombrillas que se sitúen a lo largo del recorrido.
Hasta esta edición, la carrera santiaguesa situaba una alfombrilla en la mitad del recorrido -en la zona del campus universitario- y otra en la meta pero actualmente incorpora una nueva en la salida para que la estimación del tiempo sea mucho más fiable ya que hasta ahora se daba como tiempo de salida el momento del pistoletazo, cuando muchos atletas ni tan siquiera se acercaron a la pancarta ya que están situados mucho más atrás. Pero su función no es solo la de ofrecer los tiempos con total fiabilidad sino que también lucha contra las trampas ya que los atletas que no pasen por las tres alfombrillas quedan descalificados. Es el adiós a las trampas. Ya no sirve lo de incorporarse a la carrera en la mitad del recorrido. Con el chip la carrera gana en seriedad.
nueva york, berlín, madrid o barcelona usan el mismo chip que en santiago
Al precio de veinte euros existe la posibilidad de comprar un chip que como único cambio respecto al de la carrera compostelana es que es amarillo. Este chip, que ya tienen en su poder dos mil gallegos, permite participar en la Liga transversal en la comunidad gallega.
