Viernes 25.05.2012
| Actualizado 19.53
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Una de las primeras carreras en contar con fisiterapeutas fue la compostelana. La iniciativa que José Puig presentó a la organización no cayó en saco roto. Cuando echa la vista atrás recuerda aquella carrera a la que acudió él solo y ve con orgullo como hoy son 20 los que atienden a los atletas, entre alumnos de las escuelas de A Coruña y Pontevedra y los colegiados.
Las lesiones más habituales son tendinitis, fascistis, metetarsalgias, contracturas y, en algunos casos, ampollas. Cuando la dolencia es más seria se recurre a la Cruz Roja o al 061.
Los fisioterapeutas tienen cada vez más trabajo. En la actualidad incluso recurren a sus servicios los atletas más destacados básicamente por alguna pequeña molestia o para soltar las piernas ya que si es algo serio acuden a su fisioterapeuta de confianza. A juicio de José Puig "esa relación entre el fisio y el paciente es fundamental. Una misma lesión puede evolucionar de forma distinta en diferentes personas". Una carrera como la santiaguesa, con siete mil inscritos en esta edición, concentra el trabajo de los fisioterapeutas en apenas dos horas. José Puig destaca que "llega mucha gente a la vez. Se hace una criba para evaluar si la lesión se debe tratar o no y el alcance de la misma. Se intenta atender más seriamente a quien realmente lo necesita, aunque más que tratamientos lo que hacemos es dar consejos tras una primera actuación a pie de pista. Ejercemos una función educativa. Más que un tratamiento en sí, son pequeñas consignas y ayudas profesionales para que la gente se eduque en las buenas praxis antes y después del ejercicio". Y es que los fisioterapeutas están a disposición de los atletas desde primeras horas para prestar ayuda a todos los que lo deseen en su calentamiento y poner a punto a aquellos que padecen algún tipo de molestia crónica o problemas que arrastran de antes. La asistencia de los fisioterapeutas ayuda a uno de los principales objetivos del sector: la lucha contra el intrusismo.
José Puig confirma que "el verdadero objetivo del colegio de fisioterapeutas es luchar contra el intrusismo y acercar la fisioterapia al deportista y a la gente en general. Es una titulación homologada, válida, europea y somos los profesionales sanitarios que nos encargamos de las dolencias músculo esqueléticas a través de métodos físicos", José Puig, desde su clínica Fisiogal, en el número 22 de la compostelana calle de Xeneral Pardiñas, aportó no un grano, un granazo de arena al sector. Lucha contra el intrusismo y publicita la labor del sector.
