Miércoles 19.06.2013
| Actualizado 13.28
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Son muy pocos los que saben que ese grito de “¡Barça, Madrid ya estamos aquí!”, que corean miles seguidores cada año cuando se produce el ascenso de su equipo a la División de Honor, salió de la garganta de un tipo singular de Corcubión. Y son menos los que conocen que la única vez en la historia que se produjo una ovación unánime en el Congreso de los Diputados fue pasa saludar al mismo tipo nacido en Corcubión pero con nombre de emperador romano.
La primera de las situaciones se vivió un 10 de junio de 1991 en la plaza de María Pita tras el (ahora) penúltimo ascenso del Deportivo a la elite del fútbol español. Aquel grito no era una fanfarronería de un joven pero experimentado directivo de un equipo de provincias. Era el aviso a los grandes de lo que se les venía encima a los grandes: Superdépor y Eurodépor.
