Viernes 25.05.2012
| Actualizado 21.05
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Deportivo: Aranzubia; Manuel Pablo, Colotto, Lopo, Filipe; Juan Rodríguez, Antonio Tomás (Bodipo, min.83), Sergio; Adrián (Juca, min. 62), Mista y Guardado (Pablo Álvarez, min.87).
Barcelona: Valdés; Alves, Piqué, Puyol, Abidal; Xavi, Busquets, Iniesta (Keita, min. 89); Messi, Ibrahimovic, y Henry (Pedro, min. 70)
Goles: 0-1 (minuto 26), Messi; 1-1 (minuto 38), Adrián; 1-2 (minuto 79), Messi; y 1-3 (minuto 88), Ibrahimovic.
Árbitro: David Fernández Borbalán (Andalucía). Acertado en líneas generales. Amonestó a Alves, Mista, y Abidal.
Campo: Riazor. 32.500 espectadores. Noche fresca y ventosa. Césped regular.
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| Leo Messi, que marcó los dos primeros goles del Barça, recibe la entrada del deportivista Sergio FOTO: Cabalar |
El Barcelona dejó su impronta anoche en Riazor con un fútbol fresco, vertical, y dando espectáculo ante un Deportivo que resistió 79 minutos, mediante a la única llegada que tuvo y convirtió en la primera mitad. Pero el poderío azulgrana se llevó finalmente un premio merecido.
El tricampeón inició el juego con hambre. Velocidad de desplazamiento de sus jugadores y del balón, apretando al conjunto coruñés en campo propio de tal forma que en cuatro minutos los blanquiazules no pasaban del centro del campo, pero en la primera vez que lo hicieron combinaron creando peligro.
Mucha concentración mostraban los herculinos, Mista en punta, y una línea de cinco muy cerca de la zaga de cuatro, por lo que en las bandas había superioridad local de tal forma que los azulgranas tenían que hacer circular el esférico de lado a lado, para buscar desmarques en diagonal de hombres de su segunda línea. De vez en cuando, perdían un balón y se producían las cabalgadas de Guardado.
No obstante la posesión de la pelota era claramente de los visitantes, pero mareaban demasiado la perdiz creando escasas ocasiones que llegaban en acciones individuales, sobre todo el Balón de Oro, Messi, quien con su ágil cintura buscaba romper a los defensas coruñeses. Y así después de un remate que rechazó Aranzubía, en una rápida contra, a la media vuelta desde la semiluna del área el argentino batió al meta riojano con un tiro raso.
El gol era fiel reflejo de la superioridad catalana en el dominio del partido y en su facilidad para avanzar hacia puerta tocando y tocando hasta ver con claridad alguna fisura de la última línea muro local por el que inquietar. Así Messi, en una contra, le da una brillante asistencia a Ibrahimovic, pero Aranzubia en una manopla increíble evitó otro tanto más que seguro.
Y el guardameta blanquiazul fue decisivo un par de minutos después al sacar muy en largo, equivocarse Busquets al peinar hacia atrás de lo que se aprovechó Adrián al adelantarse a su par y cabecear picado ante un sorprendido Valdés que se quedó atónito al ver como la pelota bota en sus narices y se cuela en el único remate blanquiazul a lo largo del primer tiempo.
Total que al descanso se llegó con una igualada que encandilaba a una afición con vistas a un segundo tiempo en el que podría haber alguna posibilidad ya que no sería lógico esperar un Barça tan fuerte físicamente como demostrara en el tiempo inicial.
Eso sí, el cuadro azulgrana seguía tocando a sus anchas pero no con tanta rapidez y precisión, por lo que los blanquiazules tenían más opciones en la recuperación de balón y con ello la búsqueda del juego directo para sorprender. Llegada la primera hora, y con la entrada de Juca, el Dépor adelantó unos metros su posicionamiento y le provocó más problemas al adversario.
El partido estaba abierto pero con el balón más tiempo, lo mismo que durante todo el encuentro en los pies forasteros aunque con alguna leve esperanza de los locales de dar un zarpazo en una jugada aislada o en una acción de estrategia, haciendo valer la trayectoria de los diez goles logrados en lo que va de Liga que supusieron muchos puntos.
Pero no fue así. Messi, que se dio un respiro durante unos minutos apareció sólo en el centro del área y cabeceó un buen servicio de Pedro, rompiendo las ilusiones deportivistas. Y si faltaba algo, el cuadro azulgrana cerraba el partido a tres minutos del final en un centro raso lateral de Abidal que Ibrahimovic de seco disparo convirtió en un tanto festejado por sus aficionados, anoche abundantes en Riazor.
. amartinez@elcorreogallego.es
El Balón de Oro marca la diferencia
·· El dinamismo de Leo Messi es fundamental en el actual Barcelona. El argentino tiene una cintura imprevisible que es difícil de controlar por los rivales. Y si además dispone de ocasiones acaba marcando goles a pesar del esfuerzo de Aranzubia que le sacó un mano a mano de forma magistral en la primera mitad.
Anoche fue el motor del equipo blaugrana durante la primera mitad, en la que Iniesta y Xavi bailaban a su son, y los puntas buscaban sus asistencias. Después bajó el pistón, pero cuando parecía que se le había acabado el fuelle buscó el espacio y a diez minutos del final cabeceó el gol que fue decisivo .
