Martes 09.02.2010
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Actualizado 18.50
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Celta B: Sergio, Víctor, Richi, Alba (Aitor, min. 58), Tuñez, Candela, Cristian (Lede, min. 80), Álex López, Mateo, Oriol Riera, Pedro Vázquez (Quique Cubas, min. 80).
Pontevedra: Orlando Quintana, Iván Malón, Orlando Gutiérrez, Vázquez, Aicart, Amaro, Ibán Espadas, Iván Carril, Gerardo (Nevado, min. 73), Charles (Víctor Bravo, min. 82), Baquero.
Goles: 1-0, min. 10: Álex López. 1-1, min. 24: Vázquez. 1-2, min. 36: Aicart. 1-3, min. 75: Ibán Espadas.
Árbitro: Gómez González (castellano-leonés). Amonestó a Túñez, Candela, Álex López, Oriol Riera y Mateo por parte local y a Iván Malón, Orlando Gutiérrez y Baquero por los visitantes. Expulsó a Richi por doble cartulina amarilla en el minuto 67.
Campo: Barreiro. 2.000 espectadores.
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| El jugador del Pontevedra Iván Carril controla el balón, ayer en Barreiro |
La otra cara de la moneda es la que representa el filial celeste. Después de un inicio de curso espectacular, los de Milo Abelleira, tras el varapalo de ayer, encadenan ya siete jornadas consecutivas sin conocer la victoria.
De inicio, el Celta B se mantuvo fiel a su filosofía. En el Pontevedra, Alfaro introdujo un nuevo dibujo táctico que a la postre resultaría vencedor.
No obstante, fueron los anfitriones los que abrieron el marcador en el minuto 10 gracias a un tanto de Álex López tras una gran asistencia de Mateo. Pese a todo, el nuevo Pontevedra de Alfaro no se puso nervioso y aguardó su momento. En el 24 del primer acto, el capitán Alejandro Vázquez llevaría la igualada al electrónico a la salida de un córner, mientras que doce minutos más tarde, Pepe Aicart, lograría el tanto de la jornada tras un excelente pase de Gerardo.
Tras el paso por los vestuarios, el derbi contó con un protagonista de excepción. El colegiado castellano-leonés comenzó con un auténtico recital de decisiones erróneas: mandó a la ducha a Richi creyendo mostrarle la segunda amarilla, tarjeta que anteriormente debió haber mostrado al delantero catalán Oriol Riera; entorpeció en varias ocasiones la circulación del esférico al estar mal posicionado e incluso se atrevió a rectificar el tiempo añadido. En fin, que acabó por desquiciar a ambos conjuntos.
Los locales, con un hombre menos, lo intentaron por activa y por pasiva, pero sin recompensa. Con el Celta B colgado al ataque, el Pontevedra supo sentenciar a falta de un cuarto de hora para el final gracias al tanto de Ibán Espadas, un gol que permite a los pontevedreses volver a engancharse a la zona alta y condena a los vigueses a vivir otra semana dramática.