Martes 17.06.2008
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
Ya están en España los Dacia Logan Van y su hermano Pick-up. Se trata de una oferta de entrada de gama en el mercado de vehículos comerciales. Y es que lo hacen acompañando las tradicionales y conocidas características de la marca, es decir, simplicidad, robustez y habitabilidad, a un precio muy competitivo. Se fabrican en la planta rumana de Pitesti, que monta la totalidad de los modelos de la marca.
Así, estos Logan Van y Pick-up están destinados a los trabajadores autónomos de los diferentes gremios que busquen un vehículo comercial práctico y simple. Algunas de las versiones comercializadas contarán con la etiqueta Dacia Eco, denominación que, como el lector debe saber, implica unas bajas emisiones y una masa reciclable del 95%, además de haber sido fabricadas en una planta certificada ISO 14001.
El 90% de las piezas del Van son idénticas a las del Break, en tanto son comunes en el Pick-up y en el Van el 80% de las mismas. Los materiales utilizados en el interior y también en el exterior, como el tablero de a bordo, los asientos o los paneles de puertas, han sido elegidos por su solidez y para soportar del mejor modo posible el paso del tiempo, algo esencial en este tipo de vehículos. En la parte exterior encontramos los mismos dispositivos de protección que en los demás modelos de la marca: carrocería con cera inyectada en los huecos, estanqueidad en las juntas o refuerzos en las protecciones antigravilla. También están protegidas contra la corrosión gracias a una estructura de metal galvanizado. En algunas versiones se cuenta con barras en las puertas. La suspensión va sobreelevada, con lo que el suelo es más alto que la media. Igualmente incorpora aislamiento del polvo de la caja de cambios.
Las motorizaciones son las siguientes: en gasolina, el 1.4 MPI (disponible sólo en el Van) y el 1.6 MPI. En diésel se cuenta con dos opciones dCi de 70 y 85 CV. El 1.4 MPI desarrolla 75 CV a 5.500 revoluciones, siendo su par de 128 Nm a 3.500 vueltas y deja el consumo en 7,9 litros por cada centenar de kilómetros. El 1.6 MPI alcanza los 90 CV también a 5.500 revoluciones, siendo su par de 128 Nm a 3.000 vueltas. Su consumo es de 8,1 litros a los cien. El diésel 1.5 dCi desarrolla 70 CV a 4.000 revoluciones con un par máximo de 160 Nm a partir de 1.700 vueltas, de ellas, tenemos disponibles el 85% entre las 1.500 y 3.500 revoluciones. El consumo se queda en 5,3 litros a los cien, siempre en ciclo mixto.
El tren delantero es heredado del Clio II, de tipo pseudo McPherson y brazo en triángulo, habiéndose reforzado el trasero con un esquema en hache y perfil deformable programado. También presenta resortes helicoidales y amortiguaciones verticales de suspensión aumentada y una barra delantera de serie. El sistema de frenado, sobredimensionado para tener en cuenta el incremento de masa y carga, presenta discos ventilados en el eje anterior y de tambos en el exterior. En el equipamiento de serie encontramos, asimismo, ABS con repartidor electrónico de frenada. Según versiones se cuenta, además del airbag para el conductor, con otro para el pasajero (es opcional). La estructura de nido de abeja reduce las consecuencias de un impacto sobre las rodillas, mientras el tablero de a bordo forma parte importante del sistema de protección.
