Viernes 25.05.2012
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| La lucense Alessandra, ayer, en la prueba FOTO: J. Martín/Efe |
La lituana Zivile Balciunaite salió del anonimato atlético con 31 años al proclamarse campeona de Europa de maratón en una mañana de calor sofocante en la que la gallega Alessandra Aguilar fue la gran protagonista. Y es que la lucense progresó en solitario hasta cruzar la meta en séptimo lugar con un tiempo de 2h35:04.
Alessandra, que había logrado el puesto 25 en Berlín y el 45 en Pekín fue finalista ayer en Barcelona. Impresionante la gallega, que mejoraba todos sus puestos y conseguía plaza de finalista y, lógicamente, estaba pletórica al final de los 42 kilómetros con un calor infernal. "Estoy muy contenta, ha salido todo el trabajo de los entrenamientos".
Un año después de llegar en el puesto 25 en los Mundiales de Berlín, Aguilar cumplió en Barcelona su objetivo de clasificarse entre las ocho mejores, lo que representa plaza de finalista."Ha sido una carrera muy dura pero he peleado de una forma inteligente, poco a poco, guiada por un público que me ha llevado en volandas", declaró la discípula de Antonio Serrano, que cruzó la meta en 2h35:04 y acabó llorando, emocionada, ante las cámaras de Teledeporte en directo: "Quiero dar las gracias a todo el mundo que me ha apoyado, a mi familia, que no pudo estar aquí, y a mi entrenador".
"Creo que ha salido todo el trabajo de los entrenamientos. Ha sido una carrera muy dura. En los últimos kilómetros había un sol de justicia, pero he sabido leer la carrera y estoy muy contenta con el séptimo puesto, salió todo el trabajo y logré ser finalista", explicó la lucense.
Novena, este año, en el maratón de Sevilla y octava en el de Roma, Balciunaite, que en Juegos Olímpicos no ha pasado del undécimo puesto, rompió el grupo delantero antes del km. 30 y paró el cronómetro de meta en 2h31:14. A continuación llegaron la rusa Nailya Yulamanova (2h32:15) y la italiana Anna Incerti (2h32:48). A las diez de la mañana el termómetro marcaba 29 grados en el paseo Picasso, salida y meta de la carrera. La humedad era del 43% y en ascenso, y sólo la brisa que soplaba a 5 km/h aliviaba la sensación de agobio.
Aguilar, con una marca personal de 2h29:01, partía con el objetivo de terminar entre las ocho mejores, después de haber sido vigésima quinta el año pasado en el Mundial de Berlín, mientras que Beatriz Ros, con un registro de 2h32:28, se fijaba igual objetivo, siete años después de haber sido 13ª en el Mundial de París. Y la segunda terminó en la posición 17, con un tiempo de 2h40:10.
Todas temían el calor, sobre todo en la segunda mitad de la prueba, y se confirmó. Alessandra reconoció que "la prueba debería haber sido un pelín más temprano", ha sido dura, pero te lleva el público". No ocultó que "incluso tenía el sexto puesto ahí, pero estoy muy contenta con la séptima plaza de finalista".
Alessandra Aguilar. Atleta lucense de maratón
"Ha sido una prueba muy dura por el calor, pero el público te lleva en volandas"
