Viernes 25.05.2012
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| El tenista suizo Roger Federer celebra el triunfo en el Abierto de Australia conseguido ante Murray FOTO: Efe |
Un magistral Roger Federer impidió que el tenis británico rompiera una barrera que parece insalvable después de 74 años, al vencer a Andy Murray por 6-3, 6-4 y 7-6 (11-9), y lograr por cuarta vez el título en el Abierto de Australia, y decimosexto título del Grand Slam de su carrera.
El suizo se impuso en la final con una magistral exhibición de juego, resolviendo en el tercer parcial después de ir abajo 2-5, salvando luego cinco bolas de set en el desempate, y apuntillando a la tercera bola de partido en dos horas y 41 minutos, tras un error del escocés.
Murray compitió en su segunda final de un grande, pero como en la del Abierto de EE.UU. de 2008, también ante Federer, no fue capaz de ganar un set. Falto de servicio, tocado al final en el pie derecho y en su espalda, escaso de imaginación y con pocos recursos para variar el ritmo de juego, desperdició una ocasión para convertirse en el gran héroe nacional que su país espera.
Murray lo tenía todo para ganar. Había llegado a la final fresco tras ceder únicamente un set en seis partidos anteriores, había ganado al defensor del título, el español Rafael Nadal, en cuartos de final, había gozado de un día más de descanso que Federer para afrontar el último paso que le quedaba, y sabía cómo ganar al suizo, al que ha derrotado antes en seis ocasiones. Pero Federer sumió de nuevo al tenis británico en el ostracismo. Fred Perry fue el último ganador de un grande, en el Abierto de Estados Unidos de 1936, y desde entonces no tuvo sucesor.
El revés cambiante de Federer, unas veces alto, otras cortado, mantuvo a Murray en la sombra. Luego, el saque del número uno, con 11 directos, contribuyó a que su martirio fuera sin tregua. Pese a todo, Murray tuvo la gran oportunidad de mandar en el partido cuando dispuso de tres puntos de rotura en el quinto juego del primer set. Fue uno de los momentos clave.
Dos aces seguidos del suizo conjuraron el peligro y el escocés notó que su momento había pasado. Tuvo que ceder el segundo parcial y esperar hasta el sexto juego del tercero para, en un despiste de Roger, robarle su saque y poner sal al partido. Con 5-2, todo parecía a favor de Murray, y perder ante el número uno en cuatro mangas, le hubiera salvado de las crítica. Pero desperdició esa gran oportunidad. No atacó, y Federer logró el desempate con rotura en el noveno. Luego, el escocés cedió cinco puntos de set en ese juego corto que no olvidará jamás.
"Felicidades, Roger, lo que has conseguido con tu tenis es increíble. Ojalá que algún día pueda volver y ganar aquí", dijo a punto de llorar Murray. Federer quiso quitar hierro al asunto y se mostró humano. "Lo hiciste mejor que yo el año pasado en ese sentido", le animó, y añadió: "Todos los Grand Slams son importantes, pero éste fue especial, es mi primero como padre".
Posteriormente en su conferencia de prensa, el helvético afirmó: "No voy a supeditar el calendario entero tratando de ganar el Grand Slam. Si sucede, sucede, y será formidable, pero no es mi principal objetivo", y advirtió: "Me siento presionado por el deseo de una nueva generación que está llegando".
Hoy Federer liderará la clasificación en la que acumula en total 268 semanas. La derrota de Murray coloca a Novak Djokovic como número dos del mundo, por primera vez en su carrera. Murray será el tercero y el español Rafael Nadal, cuarto.
