Domingo 12.02.2012
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Reestructuración o cierre. A Caramelo, una de las marcas de referencia en el sector de la moda española, no le quedan más opciones. Por ello, el grupo textil, en el que Manuel Jove, presidente de Inveravante, se ha hecho con el 92,5% de las acciones, abordará en los próximos meses un expediente de regulación de empleo, presentándolo como el "único camino para salvar a la compañía de su cierre y hacerla rentable". Según informó ayer por la mañana la dirección a los sindicatos, la empresa "viene acumulando pérdidas que hacen insostenible su viabilidad en el vigente escenario de crisis económica"; por esta razón, entre otras medidas, plantearán una reducción de 237 empleos de su plantilla de A Coruña, que afectará a toda la empresa.
En concreto, Caramelo cerró el ejercicio 2007 con 20 millones de euros en pérdidas, casi el triple que en 2006, y una cifra que llegó a los 27 el año pasado. En el presente ejercicio se temía superar esas cifras. Para hacer frente a esta situación, a corto plazo, Caramelo deberá "redimensionar" su plantilla de 837 a 600 empleados, disminuir sus gastos generales por debajo del 30% de las ventas, y acometer una profunda mejora de los procesos de gestión.
A medio plazo, Caramelo tendrá que aumentar su volumen de negocio expandiendo los canales de franquicia internacional y multimarca; optimizar los sistemas de gestión de todas sus actividades y, ante la falta de competitividad actual de la fabricación local textil, potenciará otras fuentes de aprovisionamiento para posicionarse en una excelente relación calidad precio, imitando el esquema que usa, por ejemplo, el imperio Zara de Inditex. "La firma está obligada a reestructurarse en profundidad para garantizar su futuro", alegan, tal y como refleja el diagnóstico del nuevo equipo directivo, realizado con el apoyo de "los mejores expertos de gestión".
La otra cara de la moneda la ponen los sindicatos CIG y CCOO, únicos con representación en la textil. Ambas centrales mostraron ayer su rechazo a la propuesta de ERE y anuncian que lucharán por cada puesto de trabajo para intentar suavizar la cifra, aunque primero quieren estudiar la documentación que recibirán el lunes de manos de la empresa. Una vez analizada, mantendrán un cara a cara con la dirección el próximo día 5 de mayo, después del que tomarán una decisión sobre las posibles medidas a llevar a cabo.
La responsable nacional del sector textil de la CIG, Dores Martínez, calificó la propuesta de Caramelo como "desmesurada" y afirmó que desde el pasado mes de noviembre la firma ya adelgazó su plantilla en A Coruña en 83 personas a base de bajas incentivadas. Además, el principal temor de la central nacionalista es que la finalidad del ERE sea "deslocalizar" el 100% de la confección a países de bajo coste. De todos modos, aunque ya advierten de que "en ningún caso" aceptarán 237 bajas, insisten en que hasta conocer la propuesta de primera mano no avanzarán más valoraciones.
Discurso muy parecido es el de CCOO, desde donde puntualizan que el ERE sólo se refiere a la plantilla coruñesa -unos 430 empleados-, con lo que, según ellos, las bajas ascenderían a más del 50% del personal.
. economia@elcorreogallego.es
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Pese a la crisis, Jove redobló su apuesta personal
La corporación Inveravante se hizo en enero con el control de la Caramelo al incrementar su participación desde el 37,7% (adquirido en junio de 2007) hasta el 92,5%. Pese a la crisis que atraviesa, Manuel Jove ha decidido mantener su apuesta por esta firma emblemática. No todo es reducción de empleo. Para devolverla a números verdes a la altura de 2011, el próximo bienio el Plan de Viabilidad propuesto también contempla cambios en materia de producto, procesos, proveedores y compras.
"Trabajo aquí desde que era niña"
"Para mí este anuncio supone una situación traumática, llevo 37 años trabajando en Caramelo, desde los 15, y el ERE puede afectar a muchos compañeros". Es el testimonio de Pilar Servia, secretaria de la sección sindical de CCOO en la compañía, tras ser preguntada sobre la medida. Servia es consciente de que "las cosas no van bien" , pero promete emplearse a fondo para que empresa y representantes de los trabajadores puedan negociar una solución que rebaje el ajuste. De momento, desde CCOO ya anuncian que en el 1 de mayo lucirán una pancarta alusiva a la situación de Caramelo .
