Martes 17.06.2008
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"Joven, las tecnológicas gallegas te necesitan. Alístate". Este podría ser el mensaje de las compañías del sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en Galicia, similar al del Tio Sam reclutando tropas. Esta actividad ha eclosionado en la comunidad, aunque con un serio hándicap: su demanda de titulados superiores en informática, telecomunicaciones y otros profesionales cualificados casi duplica la oferta que cada año sale de las universidades y centros formativos gallegos.
Según un informe facilitado por Tecnocom, se calcula que la demanda mínima de profesionales TIC superó en el último año los 751, tan sólo contabilizando noticias aparecidas en prensa y procesos de selección. Seguro que la cifra real es mayor. Mientras, de las tres universidades gallegas salen al año en torno a 430 titulados. No todos acceden al mercado laboral, otros no cuentan con el nivel adecuado y los hay que emigran a otras zonas, lo que obliga a las compañías a limitar su expansión, a pujar por trabajadores ajenos, o a tratar de hallarlos, por ejemplo, entre los hijos de la diáspora gallega. Sin las trabas por la baja oferta de titulados, desde Tecnocom se apunta que se cumpliría con creces el objetivo del Plano Estratéxico Galego da Sociedade da Información de generar un millar de empleos al año para tecnólogos hasta 2010.
Juan Lema, director de la Escuela Superior de Enxeñaría Técnica en Informática de Sistemas, nos señaló que el déficit "se veía venir desde hace tiempo", pues por cada uno de sus estudiantes llegaban "cuatro plazas para realizar prácticas". Lema señaló que el mundo académico está abierto al diálogo con las empresas, e incluso apuntó una posible solución: liberar a los ingenieros informáticos de las labores que podrían desarrollar los técnicos de Informática que forma la FP.
La asociación Ineo constataba ayer que cuenta con cursos para alumnos de Formación Profesional que les permiten acceder a nuevas actividades en las compañías como, por ejemplo, equipararlos a programadores de lenguaje Java de nivel intermedio. Así piensan también desde Tecnocom: están capacitados para este tipo de trabajos.
"No sacrificaré la calidad, en clases de 25 no pienso meter a 40"
Juan Lema dirige la Escola Superior de Enxeñaría Técnica en Informática de Sistemas, que en la actualidad forma a su tercera promoción, con 55 alumnos. Su clave es "la calidad y una formación personalizada", a la que no piensa renunciar por aumentar el número de ingenieros salientes. "En clases preparadas para 25 ó 26 estudiantes, no voy a meter a 40", afirma. La llegada de esta titulación a la USC, demandada desde "hace una década", se logró en 2003, cuando se comenzaron a impartir clases "con los recursos que había".
Hoy sus alumnos están cotizados en el mercado laboral, gracias a formación personalizada, pero se sigue "exprimiendo al máximo los recursos, miramos cada peseta", porque de lluvia de fondos para capital humano, nada. Galicia sigue lejos del modelo irlandés, país que "parece atrasado en infraestructuras, pero tiene una red de comunicaciones tremenda, y una formación de gran calidad". Aquí impera "la cultura de fastos e inauguraciones"; la sociedad prefiere "un polideportivo en cada pueblo", a una apuesta, más a largo plazo y que culminaría en éxito, por derivar "mayores recursos a la formación e investigación". Explica Lema que "esto es como el AVE: hay que hacer el proyecto, expropiar, construir... Aquí hay que preparar profesores, medios, el centro. Hay un gran esfuerzo de planificación detrás, que mucha gente no entiende" .
Países emergentes que son un peligro
Desde la Asociación Multisectorial de Nuevas Tecnologías de la Información (Ineo), que agrupa a 74 empresas de toda Galicia que facturan 120 millones y crean más de 2.000 empleos directos, su director general, Manuel Soliño, constata que saben de este déficit, "pero no solo aquí, sino en toda España e incluso Europa". Mientras, señala que en la India son capaces de poner en el mercado a 250.000 técnicos informáticos, ingenieros y expertos en telecomunicaciones. "Nos miramos al ombligo, mientras los países emergentes despuntan". Incluso advierte de tendencias caníbales entre las empresas competidoras, de "robos de profesionales" que pueden llevar a una "subasta peligrosa". Ineo, cuya labor es similar a la de un clúster, prefiere optar por la coopetencia: cooperar para competir mejor, sobre todo, de cara al exterior, y a contratos mayores.
Falta visión: de pensar en hacer carrera, nada
En un año hay profesionales del sector TIC capaces de pasar por dos o tres compañías; "falta visión para hacer carrera", no sé. Así lo explica desde A Coruña el director de Softtek para Europa, Ricardo Valencia, quien destaca que hay demasiada rotación, y que muchos empleados se van después de formados, lo que cuesta a la empresa "tiempo y dinero". Mientras, el sistema educativo gallego no aporta los suficientes profesionales, y han de recurrir a importarlos. Softtek busca "personas flexibles, con compromiso en cada línea de código que hagan, y orgullo por su trabajo". Valencia llama a aprovechar las grandes iniciativas surgidas en Galicia para "conjuntar los intereses de todos y lograr que el ecosistema tecnológico crezca con mayor fortaleza. Otro objetivo: ir a los institutos y convencer a los más jóvenes: las TIC son un trabajo de y por el futuro.
De cómo contratar a 200 en sólo un bienio
El director para la zona noroeste de Tecnocom, Santiago Cárdenas, llegó en 2002 y tenía 180 empleados: hoy son 460. Si a la firma a sus órdenes se añade la plantilla de Softgal Gestión, 530; y si se suma la de Getronics, 600. En 2007, el "saldo neto fue positivo en 135 trabajadores, con 208 altas y 73 bajas". Algunas de esas deserciones sigue cantos de sirena de competidores. En un entorno de pleno empleo (el paro no llega al 6%), "es casi imposible traer gente de fuera" y no salen suficientes titulados de las universidades, mientras hay más empresas, y casi todas en expansión. Pese a todo, Tecnocom va camino de cumplir su objetivo: en dos años creará 200 empleos. Y eso que "falta cultura del esfuerzo y el sacrificio" entre los más jóvenes, y mientras la empresa sube los sueldos (un 10% de media en 2007), quien contrata, Administración incluida, pugna por bajar las tarifas.
En busca del Medicci que impulse el sector
En una empresa donde la tecnología se acerca más al usuario final, como es el operador R, también existen problemas para nutrirse de profesionales cualificados. Así nos lo explica Santiago Vázquez, su responsable de Recursos Humanos. "Existe un déficit enorme, lo que supone un hándicap para el desarrollo de nuestro sector". Sin embargo, "también eso supone un mérito, porque Galicia ha tenido éxito desarrollando empresas como R, Blusens, Intelsis, Televés y muchas otras". La autonomía ha cubierto huecos con las escuelas de Ingeniería Técnica, con "profesionales cuya calidad es homologable a la de cualquiera, aunque la cantidad es absolutamente insuficiente". Sobre R, señala que busca capital humano "flexible y polivalente", y cree que en el sector TIC gallego falta algo similar a lo que fue la familia Medicci para el Renacimiento italiano: mecenas y líder .
