Viernes 26.12.2008
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Si las empresas y familias gallegas hubieran dejado de pagar sus créditos a la banca en diciembre de 2009 a cambio de que ésta se quedase con sus depósitos, el agujero que le dejarían ascendería a una fortuna de 18.672 millones de euros. Mal negocio harían, así pues, las entidades financieras -bancos, cajas y cooperativas-, que hasta el último mes del año pasado atesoraban en la comunidad ahorros por valor de 50.820 millones, mientras que la cuantía de los préstamos alcanzaba los 69.492.
Este saldo negativo es, no obstante, bastante menos abultado que el que se obtiene si se hacen las cuentas computando el conjunto estatal. Según los datos publicados ayer por el Banco de España, a cierre del ejercicio anterior, los ciudadanos y sociedades residentes en España tenían deudas con las entidades por 1,776 billones de euros contra unos depósitos de 1,142 billones. Es decir, un pufo que supera el 35% de sus ahorros, ocho puntos más que en el caso gallego, donde el porcentaje es el 27%.
Teniendo en cuentas estas cifras, poca gracia le habrá hecho al sector financiero que la morosidad de los préstamos concedidos por bancos, cajas, cooperativas y establecimientos de crédito a particulares y empresas haya tocado en enero su nivel más alto desde mayo de 1996, situándose en el 5,30%, 1,42 puntos más alta que la de hace un año. Es decir, que 96.259 millones de los 1,81 billones concedidos (véase el gráfico) son de dudoso cobro. La morosidad más elevada, al márgen de los establécimientos de crédito, donde supera el 10%, fue de nuevo la de las cajas, del 5,34%, mientras en los bancos alcanzó el 5,18%. La mayor calidad crediticia correspondía a las cooperativas de crédito, que tenían un ratio del 3,97%.
Desde el sector auguran que la tasa seguirá creciendo hasta mediados de año, coincidiendo con el previsible incremento del paro. A partir de ahí son optimistas, y creen que comenzará a descender hasta finales de año.
En un año, 1.577 oficinas menos
·· El particular plan de austeridad del sector financiero para capear las vacas flacas se tradujo en que durante 2009 echaron el cerrojo en España 1.577 sucursales entre bancos, cajas y cooperativas de crédito, el 3,45% de su red. En diciembre, en todo el país se contaban 44.085 oficinas, frente a las 45.662 de un año antes. Del total nacional, en Galicia se asientan 2.395 sucursales: 1.168 bancos, 1.181 cajas y 46 cooperativas.
En 2009, las cajas suprimieron en España 783 sucursales, el 3,13%, mientras los bancos 740, una proporción mayor porque supone el 4,75% de sus oficinas, que son menos que la de sus principales competidoras .
