Martes 09.12.2008
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Una casa que se orienta, capaz de seguir al astro rey, y que consume la misma energía que el microondas que tenemos en la cocina, en torno a 1.000 o 1.200 watios/hora. No teman al mareo, pues no se mueve constantemente. Cada sesenta minutos, durante 55 segundos gira, poco a poco, 30 grados, culminando en 12 horas su ciclo de 350%, casi la circunferencia completa. Contragiro, y vuelta a empezar. Es una de Las Girasolas que ofrece la Compañía Deutscher Markt (CDM) que, con sede en Zaragoza, acaba de realizar una exhaustiva prospección en el mercado gallego, propicio por las posibilidades existentes para la promoción de viviendas aisladas.
Este fruto de la I+D+i de Alberto Loren Gracia, director general de la CDM, y cuya tecnología se desarrolló con tecnología alemana, llega a la comunidad con una campaña de comunicación a los responsables de Urbanismo de todos los municipios de Galicia, en la que consulta si existe o en un futuro se prevé crear suelo en el ayuntamiento, de propiedad pública, privada o de ambas, con planeamiento urbanístico aprobado a precio razonable, apto para conceder licencia de edificación de Girasolas, o "si estaría dispuesto a generarlo para evitar movimientos especulativos". Si lo hay, piden conocer la dimensión de las parcelas, normas de edificabilidad y precio por m/2 de superficie.
Que no se llamen a engaños: Loren aclara que no comprará el suelo, pero si lo ofrecerá al comprador final, el verdadero protagonista de esta fusión entre ingeniería y edificación, la ubicación más idónea a sus necesidades. Tras promover más de 10.000 viviendas tradicionales en 35 años en Zaragoza, la iniciativa de Las Girasolas permitirá a este emprendedor maño convertir a España –y dentro de ella, por qué no, Galicia– en el país del mundo pionero en levantar estas casas orientables (se pueden informar en www.lasgirasolas.eu).
Créditos desde Alemania
El segundo pilar está también en un contacto masivo con el sector del ladrillo, con agentes de la propiedad inmobiliaria (APIS), pero también notarios, administradores de fincas y otros profesionales, a los que se pretende fichar para que muevan la novedosa vivienda entre los posibles interesados en Galicia. Se han comunicado ya con multitud de ellos, aunque también un particular podría convertirse en agente de DCM, acompañando a los compradores en todo el proceso. No habrá exclusividad, en ningún caso o región. El servicio es integral, cerrado a sobrecostes, e incluso la compañía ofrece a encontrar financiación en Alemania si bancos o cajas en España se cerrasen en banda. Como sentencia Alberto Loren, "fabricamos un traje a medida".
El coste de ejecución material de una Girasola “en un sistema muy básico” es de 1.100 euros el metro cuadrado, cifra que sube dependiendo del lugar de edificación; calidad de los materiales; las ingenierías a aplicar; y el diseño y tratamiento exterior de la vivienda. A cuenta del comprador corren los proyectos técnicos, licencias y permisos, el estudio geotécnico del suelo y el enganche de luz y gas.

“Solo tuvimos problemas en Pontevedra”
–¿Cuál ha sido el interés de su proyecto en los concellos?
–Hágase a la idea de que en España hemos recibido respuesta de más de un millar de ayuntamientos. En Galicia, nos sorprendió que el de Miño pusiese a disposición 400 parcelas que antaño eran para Martinsa Fadesa. También tuvimos un desagradable encontronazo con la corporación de Pontevedra.
–¿Y qué ocurrió?
–Pues nos pidieron el CIF y DNI del representante, yo mismo, y ahí no hubo problema; pero también exigían pagar una tasa tan solo por informarnos sobre si en el municipio hay suelo para viviendas aisladas. Por un si o no, y con la dimensión de las parcelas, de haberlas. Con la normativa vigente, no procede, y así se lo hemos hecho saber. E insisten. Por eso tras las respuestas de Teresa Casal, dirigimos un escrito al alcalde Fernández Lores, a ver si desbloquea el asunto.
–¿Qué hace especial al proyecto?
–Nosotros atendemos al cliente final, y le hacemos un traje a medida. Primero se enamora del proyecto, y después le buscamos el lugar para ubicarlo. Donde desee y sepamos que hay suelo.
