Viernes 26.12.2008
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La cadena valenciana de supermercados Mercadona se ha convertido en una especie de Robbin Hood del siglo XXI, aunque lejos robar a los poderosos para entregar parte del botín a los necesitados, lo que hace es rebajar su propio beneficio por vender a precios más baratos.
En 2009, la firma de alimentación cosechó una ganancia neta 270 millones de euros, un 16% menos que el ejercicio precedente, que el presidente de la compañía, Juan Roig, justificó con la política de reducción de precios, que ha permitido que el importe del "carro-menú" haya bajado un 10%.
En rueda de prensa para presentar los resultados, Roig señaló que uno de sus "mayores orgullos" es el haber reducido los precios, algo que, según dijo, se debe en un 70% u 80% a eliminar costes que anteriormente "se tiraban por la alcantarilla".
