Viernes 26.12.2008
Hemeroteca web
|
RSS
¿Despiste, realidad, o simplemente un cachondeo?. Tras medio día de convulsión después de que corriera como la pólvora la noticia de que el Gobierno iba a aumentar en 10 años la base para calcular la cuantía de las pensiones, desde la Moncloa van y dicen que todo era ficción.
Se lo crean o no, esto es lo que sucedió ayer después de que trascendiera que semejante propuesta figuraba en la Actualización del Programa de Estabilidad para 2009-2013 enviado a Bruselas, tras la polémica generada en los grupos parlamentarios y los sindicatos.
Esta ocurrencia iba vinculada a la de ampliar la edad de jubilación y consistía en aumentar en diez años la base para calcular su cuantía -la mayoría de las pensiones se calcula actualmente con los últimos quince años de la vida laboral-, pero finalmente fue suprimida del texto remitido a la Comisión Europea.
"Sólo era un ejemplo"
Y es que tras hacerse eco los medios del texto, con el consiguiente revuelo, el Gobierno se apresuró a asegurar que se trataba sólo de un "ejemplo" o "simulación", como lo calificó el Ministerio de Economía. En el texto inicial se afirmaba que, si se eleva en dos años la edad de jubilación (hasta los 67) y se aumenta en una "década el número de años considerados para calcular la pensión, el recorte total del gasto en pensiones podría alcanzar casi 4 puntos porcentuales sobre el PIB a partir de 2030".
Además, en la introducción, el documento decía que, junto con la propuesta de alargar la edad de jubilación, "la reforma va más allá", ya que "se propone ampliar los años computados para calcular la pensión".
Economía aseguró más tarde que el Gobierno "no ha propuesto ampliar" en diez años el cómputo y que se trataba de "una simulación". Por ello, añadió, remitió a la Comisión Europea una corrección a la Actualización del Programa de Estabilidad 2009-2013, aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros, y eliminando el "ejemplo".
Deuda pública: el 74,3% del PIB en 2012
El Gobierno ha remitido a la Comisión Europea su plan para reducir el déficit público al 3% del PIB en 2013, un compromiso que ve viable aunque no impedirá que la deuda aumente en casi veinte puntos en tres años y llegue a máximos en 2012, al situarse al menos en el 74,3%. Un déficit que este año será todavía del 9,8% del PIB y que desde la Moncloa quieren que se vaya reduciendo al 7,5% en 2011 y el 5,3% en 2012, para llegar al 3% en 2009 .
