Sábado 20.03.2010  | Actualizado 19.42      Hemeroteca web  |  RSS  RSS

Galicia Hoxe Radio Obradoiro CorreoTV Tierras de Santiago Anova multiconsulting
El Correo Gallego
Google
[Noticia 1 de 1] Economía| economia@elcorreogallego.es  |  RSS - Economía RSS

vitoreados

Noctámbulos gallegos en la A-6

17.04.2009 El sector congregado en Madrid ensalza a sus compañeros procedentes de Galicia por su paliza ·· En un día, recorrieron más de 1.200 kilómetros tras 18 horas de viaje ·· Para sobrellevar la noche y llegar con las pilas cargada, en los buses sonaron desde la Rianxeira hasta Rancheras

3.6/5 [11 Voto/s]

Comparte en Comparte en Facebook Comparte en Twitter | Reducir texto Aumentar texto Recomendar Imprimir Atrás

S. RIVEIRO • MADRID FOTOS: S.RIVEIRO

Comienza el viaje: los expedicionarios suben al bus en Santiago
Comienza el viaje: los expedicionarios suben al bus en Santiago

Quince mil gritos de nunca máis al abandono del sector lácteo pronunciados con acentos de los cuatro puntos cardinales de España. Entre ellos, los de seis mil gallegos, nada menos, héroes del rural aclamados por el conjunto de los ganaderos. Con aplausos y vítores. No en vano, la gran mayoría puso rumbo a Madrid a última hora del miércoles, o primerísima de la madrugada del jueves. Es el caso del bus al que fuimos invitados en EL CORREO GALLEGO a acompañarlos y, que fletado por Unións Agrarias, dejó Compostela a las 00:15 horas. Nueve horas y media después, llegaba a su destino, tras una dura travesía donde pocos disfrutaron del abrazo de Morfeo. Por ejemplo, el que escribe. Pero, sin embargo, con las pilas cargadas: fueron sin duda los que animaron el cotarro, los más originales, medalla de oro en reivindicación de lo que estiman justo.

La ruta escogida por los conductores de la empresa MRiveiro conectaba con la A-6 vía Lugo. En los primeros compases del trayecto, con la película Locos por el sexo, donde el gallego Manuel Manquiña hace de malo, y salen ovejas, gallinas, pero no vacas, salimos en busca de ganaderos con los que analizar la situación, y conocimos a Manuel Mariño, de la parroquia de Vilar, en San Xoán de Fecha, del municipio de Santiago.

Su explotación no es pequeña. Ochenta vacas y 40 novillas de las que se ocupa junto a su hijo Suso, de 35 años. Tal y como está la situación del sector, reconoce que el haberle ligado a esta actividad no fue un acierto. A esta granja, bien dimensionada, llegó tras invertir más de 150.000 euros en cuota "que hoxe non vale nada". De la mano de Feiraco, todavía percibe por litro algo más de 0,30 euros, pero a su alrededor hay vecinos que no alcanzan los 0,16: la mitad. Esta evolución motivó que en los últimos cinco años, de 40 granjas en su entorno se pasase a cuatro. Mal balance, y él mismo podría estar endeudado hasta las cejas, pero hizo caso de la cooperativa, que desde hace un año aconseja a sus socios que no se aventuren. Ni siquiera para comprar un tractor.

Un miembro del Sindicato Galego tocó la gaita en Madrid
Un miembro del Sindicato Galego tocó la gaita en Madrid

La noche avanza, y caen las primeras gotas de lluvia, premonitorias de la jornada de protesta. A las 02.10 horas el autobús deja Galicia y entra en León, para media hora más tarde hacer la primera parada en la clásica Vega de Valcarce, lugar privilegiado de paso en la A-6, y más tras los derrumbes, que obliga a desviarse hacia esta parada. Allí ya hay una docena de buses, con ganaderos de Muxía, Santa Comba, Mazaricos, Negreira, Ordes, A Baña, Bergantiños, Ponteceso... Preguntamos a un joven ganadero de la zona del Xallas: ¿Esperas que la protesta de mañana sirva para algo? "Esperanzas levámolas todas", responde.

En el interior del establecimiento, parada y fonda, se trabaja a toda velocidad. Y se atiende en gallego. Cafés, la clásica Estrella de Galicia, cañas y, para los más atrevidos, algún que otro cubata. Hay que reponer fuerzas, y los mantecados resultan idóneos. Algo más de treinta minutos después, vuelta a la carretera, mientras en el bus transcurre la película... y comienza el certamen de canción ligera.

A los compases de la Rianxeira, entre muchos otros temas (no se perdonaron ni las rancheras), se avanzaba en la noche, y se avanzaba hacia la capital. Próxima parada, la estación de servicio de Villar de Frades, Valladolid. Hora: las 05.10. Un sorprendido camarero se enfrenta a las hordas de ganaderos que le llueven del noroeste, y está a punto de ocurrir una paradógica catástrofe: tras irse un bus de Lalín y otro de Ribeira, ¡está a punto de agotársele la leche! El nombre del local tiene tiene también su miga, no es otro que el hostal Galicia. No solo se degustan unos reparadores bocadillos de jamón: también se prueba suerte comprando décimos de lotería. La gran mayoría apuesta a la terminación en nueve.

Hay que seguir la ruta. Buena parte del medio centenar de personas presente, en su mayoría profesionales de UUAA (e incluso tres miembros de su ejecutiva), cabecea: hay que guardar fuerzas para la maratoniana jornada que se avecina.

A las 07.45 horas se realiza una parada, juzgada sin sentido por la casi totalidad de los presentes, sobre todo los dos conductores, en Villalba. Inútil, porque se pierden casi cuarenta minutos a una hora muy imprudente: la punta de acceso de los trabajadores a Madrid, y un autobús de la marea gallega desfallece en uno de los accesos, acentuando las retenciones. Sea como fuere, a las diez de la mañana el vehículo aparca en los alrededores del Parque del Retiro, zona de parquin.

Los representantes de Unión Agrarias durante la marcha
Los representantes de Unión Agrarias durante la marcha

Chalecos a la espalda, naranjas los de Unións, amarillos los de Xóvenes, se organizan las pancartas al pie de la Puerta de Alcalá. En ese kilómetro y medio que la separa de Atocha, recorrido de la marcha, pues al final esperan el Ministerio de Medio también Rural, y su inquilina, Elena Espinosa, globos cargados de helio inician su vuelo, suena la gaita en boca de zancudos de UUAA, flota una colosal vaca con el sello de XXAA, se ondean los banderines del SLG, y las cooperativas, entre ellas las gallegas de Agaca, muestran vacas en sus solapas.

Bajo una por momentos fuerte lluvia, la reivindicación, pacífica y ordenada, es aplaudida por más de un madrileño, que ojalá acabe bebiendo leche de la tierra, y no francesa. Ese mensaje, más el de precios justos que garanticen rentas dignas, ensordecen la calle Alfonso XII, que une los dos puntos del recorrido. Espinosa no se sale de rositas, se le piden responsabilidades. Llueve hasta algún insulto. Solo al final se queman pancartas, pero sin incidentes. Era hora de volver a casa y esperar que quien manda arrime euros y soluciones. La dura jornada se cierra sobre las 24.00 horas. Llegamos.

Comparte en Comparte en Facebook Comparte en Twitter Comparte en Google Bookmarks Comparte en Live Spaces Chuza esta noticia Comparte en Menéame Comparte en Del.icio.us Comparte en Yahoo Reducir texto Aumentar texto Recomendar Imprimir Atrás

Escribe tu comentario

Para escribir tus comentarios en las noticias, necesitas ser usuario registrado.
Si no lo eres regístrate ahora

enviar

www.elcorregallego.es no se hace responsable de las opiniones de los lectores
y eliminará los comentarios considerados ofensivos o que vulneren la legalidad.

Grupo Correo Gallego
Ante cualquier duda, problema o comentario
en las páginas de El Correo Gallego envíe un
e-mail a info@elcorreogallego.es. Titularidad
y política de privacidad
Auditoría Audiencia Sites
Titulares RSS