Viernes 26.12.2008
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De momento, nos salvamos de trabajar 65 horas semanales. El Parlamento Europeo tumbó ayer por amplia mayoría la directiva sobre tiempo de trabajo y frenó así la propuesta de los gobiernos europeos, que había suscitado una amplia oposición por parte de los sindicatos. El Parlamento y la Comisión Europea tienen ahora tres meses para llegar a un acuerdo. Si no, la directiva se enterrará y continuará aplicándose la legislación actual que fija el máximo de horas de trabajo semanales en 48.
Aunque en 1993 el Reino Unido aprobó una claúsula que, de forma excepcional y temporal, permitía aplicar jornadas medias superiores a las 48 horas semanales si el trabajador lo aceptaba, la polémica saltó en junio, cuando los ministros de Trabajo de la UE, con la oposición de España y Grecia y las abstenciones de Bélgica, Chipre, Hungría, Malta y Portugal, respaldaron la posibilidad de elevar la semana laboral hasta las 65 horas.
Los europarlamentarios apoyaron la ponencia presentada por el socilista Alejandro Cercas y decidieron que las excepciones a esta norma se supriman en un plazo de tres años.
También instaron a considerar como trabajo efectivo el tiempo de guardia, incluidos los periodos inactivos -en la legislación española ya están incluidos en el tiempo de trabajo- y subrayaron que la legislación debe favorecer la conciliación familiar y laboral. Estas normas no se aplicarán a los marineros ni los conductores, que ya disponen de una normativa comunitaria específica, lo mismo que a los policías y militares, que también están excluidos. Los bomberos si se verán afectados por la decisión, salvo los voluntarios.
Celebran el "triunfo de la Europa Social"
Gobierno y sindicatos calificaron como un "triunfo de la Europa Social" el rechazo del Parlamento Europeo a la semana laboral de hasta 65 horas. En términos similares, la representante del BNG en la Cámara, Ana Miranda, se felicitó por que "non se volva atrás o acadado en moitos anos dos dereitos dos traballadores en Europa" .
