Domingo 12.02.2012
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Los datos de la inflación dejan buenas y malas noticias para los pensionistas. Vayamos por partes. Primero la cruz: por primera vez en una década, la desviación de la inflación los dejará sin paga extra. El motivo es que el IPC adelantado ha cerrado noviembre, mes que se toma como referencia para las actualizaciones de las pensiones, en el 0,4% en tasa interanual.
Así, al no superar la cifra del 2% con la que se revalorizaron las pensiones a principios de año -es la primera vez que ocurre desde 1998-, el Estado no tendrá que compensar a los pensionistas por pérdida de poder adquisitivo. Esta paga se realizaba los meses de enero. El año pasado, por ejemplo, el Ministerio de Trabajo dirigido por Celestino Corbacho destinó un total de 635 millones de euros a compensar a los pensionistas.
El consuelo de los ocho millones de pensionistas es que su poder adquisitivo ha crecido en teoría un 1,6% ya que sus pensiones subieron un 2% a principio de año y los precios han cerrado el ejercicio en el 0,4%.
Primera subida en ocho meses
Por su parte, tras ocho meses de tasas negativas, la tasa de inflación armonizada -medida igual en todos los países de la zona euro- superó en un punto a la de octubre, según el dato avanzado del IPCA que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE), y que desde el pasado marzo registraba tasas negativas.
Los expertos reconocieron que el aumento de la tasa de inflación armonizada ha sido mayor de lo esperado y la mayoría lo atribuyen al alza del petróleo, aunque otros ven ya una mejora del consumo. Los datos definitivos se conocerán el próximo día 15 de diciembre.
