Domingo 21.03.2010
| Actualizado 13.01
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Los ricos también lloran, o más concretamente, sus descendientes. Existe una explicación: las familias con grandes fortunas consideran una "mala idea" dejar a sus hijos grandes sumas de dinero en herencia, según un estudio de Barclays Wealth, que añade que sólo una de cada diez fortunas llega a la tercera generación. Según el informe, publicado ayer, los ricos prefieren que sus hijos sean capaces de conseguir su propio éxito y construir su propio legado, y aquellos que han heredado su fortuna son a su vez menos proclives a dejar grandes sumas de dinero a su descendencia que aquellos que han hecho su riqueza.
No obstante, el 56% de los españoles quiere asegurarse de que tiene suficiente dinero para dejarlo en herencia a la siguiente generación de su familia. Además, los padres quieren que sus hijos compartan su prosperidad, pero necesitan educarlos y prepararlos para la responsabilidad emocional y financiera que conlleva una gran fortuna o un gran negocio familiar.
El estudio se basa en una encuesta a 790 personas ricas de una decena de países y examina cómo las grandes fortunas mantienen e incrementan su riqueza y su actitud ante el riesgo. Entre otras conclusiones, destaca que los británicos y españoles son los menos dados a correr riesgos para generar riqueza y que las familias españolas con grandes patrimonios consideran que haber recibido una buena educación fue la clave para generar la riqueza de la que disfrutan.
La gente más acostumbrada a la riqueza entiende mejor los diferentes movimientos del mercado financiero, mientras que las nuevas fortunas prefieren invertir en productos que no están ligados a éstos. En los últimos tres años, las acciones fueron los activos más elegidos por estos a la hora de invertir su dinero (64%), seguidos de los planes de pensiones (42%) y la propiedad (41%).
Los productos en los que menos invirtieron fueron créditos (7%), regalos (9%) y otros activos alternativos como antigüedades, vino o arte (12%) .