Martes 17.06.2008
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| La directora xeral de Comercio Nava Castro y el conselleiro Guerra presentan el borrador al sector FOTO: Conchi Paz/xunta |
Los consumidores gallegos pueden tener claro que los comerciantes se tomarán bien en serio la nueva normativa que prepara la Xunta para regular el sector. No en vano, saltársela puede salirle caro a estos profesionales, que en caso de cometer infracciones muy graves se enfrentarán a multas de hasta 600.000 euros, e incluso al cierre del establecimiento o supresión de la actividad comercial por un año. Aún así, el texto cuenta con el respaldo tanto de los pequeños establecimientos como de los vendedores ambulantes, aunque habrá alegaciones.
De sus aportaciones pudieron tomar ayer buena nota el conselleiro de Economía e Industria, Javier Guerra, y la directora xeral de Comercio, Nava Castro, durante su cita en Santiago con 150 representantes de más de 75 organismos, asociaciones y federaciones del sector a las que presentaron el anteproyecto de Lei. Allí, el titular del departamento autonómico defendió la nueva normativa -tras más de 20 años desde la aprobación de la última Lei de Comercio Interior de Galicia-como un punto de partida para "revitalizar y modernizar" el sector autonómico.
Guerra valoró que "por primera vez" se fijan los periodos de rebajas y se definen "claramente" los productos que se pueden acoger o no a esos saldos. En este sentido, en el borrador de la nueva ley se limitan las ferias de oportunidades a una por año con carácter general, con una duración máxima de 3 días y mejor en época de rebajas, y se obliga a contar con una representacion mayoritaria de comerciantes que trabajen en el ayuntamiento o comarca donde se llevan a cabo.
Además, un cuerpo de inspectores vigilará el cumplimiento de la normativa en época de descuentos. "Por primera vez habrá seguridad jurídica", proclamó el conselleiro sobre la distinción de los productos susceptibles de venderse en rebajas, una "necesidad imperiosa".
Guerra avanzó ante el sector que el Observatorio de Comercio también asumirá funciones de actualizar la formación de los profesionales, y que la Xunta pondrá en marcha las Mesas Locais de Comercio en los concellos. Igualmente, la normativa -prosiguió-, no sólo regula los centros comerciales abiertos sino que "los impulsará, potenciará y mantendrá en colaboración con los ayuntamientos".
El conselleiro animó a presentar alegaciones antes del día 22 "para seguir el camino de la colaboración" con el ramo, una invitación que el presidente de la Asociación del Pueblo Gitano de Galicia, Sinaí Jimenez ya ha aceptado. Así, anunció que aunque valoran la nueva normativa, porque "otorga más derechos" al colectivo de vendedores ambulantes (el 65% de ellos son gitanos), pues les garantiza la renovación automática de las licencias si cumplen los requisitos, independientemente de la voluntad del concejal de turno, el texto es todavía mejorable. Como ejemplo, exige que, por una parte los vendedores ambulantes y, por otra, los gitanos, estén representados en todos los foros que el texto articula.
Por último, y a la espera de que la norma salve el trámite parlamentario "lo más rápidamente posible", Guerra enfatizó que se trata de la segunda norma referente al sector que la Xunta impulsa "en un año de legislatura", tras la adaptación de la directiva europea Volkestein, que regula las actividades de servicios.
José María Seijas Presidente de la Federación Galega de Comercio
·· Destacó que no se podrán hacer promociones en los 30 días anteriores al inicio de las rebajas si se quieren aplicar estos saldos, la no caducidad de los vales de compra o la obligatoriedad de que los oulets justifiquen los descuentos que realizan. Seijas, eso sí, limitaría más la implantación de grandes superficies.
Sinaí Jiménez Presidente de la Asociación del Pueblo Gitano
·· Avanza que presentarán alegaciones a la ley para que los propietarios de comercios fijos no puedan ejercer la venta ambulante sólo con su licencia, y pide que se tenga en cuenta que los mercadillos dependen de la meteorología, por lo que, si no se celebran, no deberían pagar, por ejemplo, tasas municipales.
