Jueves 13.11.2008
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El PSOE y el PP se unieron ayer en el Congreso de los Diputados para rechazar la devolución al Gobierno del proyecto de ley de reforma del Código Penal, que habían solicitado ERC-IU-ICV, PNV y BNG, a los que se unió también Na-Bai. No obstante, en el primer debate en la Cámara Baja del texto presentado por el Ejecutivo, todos los grupos mostraron su voluntad de acuerdo para modificar una normativa penal vigente desde 1995, que todos reconocieron como "ineficaz".
Antes de que los portavoces defendieran sus enmiendas de totalidad, el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, tomó la palabra para explicar que con las reformas propuestas, el Gobierno pretende "dar respuesta a cambios habidos en la sociedad".
En su opinión, se había hecho "imprescindible colmar lagunas, perfeccionar algunos tipos penales" y establecer figuras nuevas que permitieran facilitar la lucha contra determinados delitos. Todo ello adoptando una nueva filosofía que permita situar a la víctima en el centro.
