Miércoles 28.01.2009
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| Chacón, en la Academia de Ingenieros del Ejército de Tierra, en Hoyo de Manzanares, en julio FOTO: Sergio Barrenechea |
La ministra de Defensa, Carme Chacón, anunció ayer durante una visita a la empresa Fabricaciones Extremeñas (FAEX) en El Gordo (Cáceres) que España habrá desmilitarizado su arsenal de bombas de racimo dentro de siete meses. Dicha empresa es la encargada de llevar a cabo este proceso. Según la ministra, en junio de 2009 "sólo quedarán en nuestros arsenales aquellas bombas estrictamente necesarias para que nuestros zapadores e ingenieros aprendan a desactivarlas". Además, España se ha situado a la cabeza de los países que acordaron la erradicación de las bombas de racimo con la destrucción, antes de los plazos previstos, de las 100 primeras municiones de este tipo, cumpliéndose de esta manera el compromiso adquirido el pasado 17 de julio por la ministra de Defensa, Carme Chacón, en su comparecencia ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados.
Con el inicio de la destrucción de estas municiones, España se anticipa a los plazos formales previstos en el Tratado contra las bombas de racimo aprobado el pasado 30 de mayo en la Conferencia Diplomática de Dublín. Dicho Tratado, suscrito por 111 estados, obliga a los países firmantes a erradicar las bombas de racimo de sus arsenales en el plazo de 12 años, según apuntó el Ministerio de Defensa.
"Nosotros queríamos ir más rápido en la eliminación de unas municiones que consideramos ya inaceptables. España quería seguir liderando el proceso de erradicación de estas armas", afirmó ayer la ministra de Defensa. Durante su visita a la planta de FAEX, en la que asistió a una demostración del desmontaje y destrucción de municiones de racimo, Carme Chacón recordó que hace algunos meses definió a las bombas de racimo como "una pena de muerte sin sentencia, sin recurso posible, inapelable". En total, está previsto que FAEX destruya más de 5.500 municiones de racimo, de las que unas 4.600 son granadas de mortero de fabricación española, 600 son bombas de racimo estadounidenses y las 400 restantes son bombas antipistas elaboradas también en España.
De esta manera, se pretende que en el primer semestre de 2009 esté finalizado por completo el proceso de destrucción de toda la munición de racimo. El presupuesto estimado para ello ronda los cinco millones de euros.
Lo considera como un éxito colectivo
Chacón señaló que "el inicio del proceso de destrucción de las bombas de racimo es un éxito colectivo. Un éxito de todos ya que, como país democrático, civilizado y solidario, no podíamos aceptar que las bombas de racimo fueran un medio moralmente apto para nuestra defensa" .
