Viernes 26.12.2008
Hemeroteca web
|
RSS
La primera jornada del juicio contra once presuntos miembros de ETA acusados de formar parte del aparato logístico, incluido el antiguo jefe de esta estructura Félix Ignacio Esparza Luri, se vio alterada ayer por incidentes, sobre todo la negativa de diez de ellos a estar presentes en el tribunal. Los diez encausados que se encuentran encarcelados se negaron a volver al Tribunal Especial de lo Criminal de París en la sesión de la tarde en protesta por los registros integrales a que se los somete cada vez que se disponen a entrar en la audiencia.
El presidente del Tribunal, Jean-Pierre Getti, que envió una secretaria judicial a los calabozos del Palacio de Justicia para instarles a que estuvieran presentes en la vista, decidió reanudar la sesión de la tarde con dos horas de retraso con la lectura del acta de acusación en el punto en que se había dejado por la mañana.
Cantaron puño en alto
Al saberse que el grupo de diez no se sentaría en el banquillo, la cuarentena de personas del público -esencialmente familiares y amigos- se levantó, se puso a cantar el Eusko Gudariak con el puño en alto y abandonó la sala.
De los imputados, sólo siguió en la audiencia Claude Recart, de nacionalidad francesa, el único que comparece libre, en su caso bajo control judicial. Getti había advertido previamente a Recart que si se ausentaba, se le consideraría en fuga y se le juzgaría en rebeldía. El magistrado avanzó que una vez finalizada la sesión de la tarde, la secretaria judicial informaría de su desarrollo a los otros diez, y que hoy se intentará de nuevo que vuelvan al tribunal.
Por la mañana, Esparza Luri ya había amenazado con no aparecer de nuevo en la audiencia, pero en ese caso era porque el presidente no les había dado la palabra, como habían pedido, para hacer una declaración.
