Martes 17.06.2008
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| Un policía en la vivienda de Obidos presuntamente alquilada por ETA, en la que había muchos explosivos FOTO: MARIO CALDEIRA (efe) |
ETA abandonó precipitadamente la primera base de operaciones que se le atribuye en Portugal, donde su presencia se sospechaba pero nunca se había confirmado, según las investigaciones policiales conocidas.
Aunque en España se relacionó inmediatamente con ETA el hallazgo de una vivienda con explosivos en la localidad de Obidos, al norte de Lisboa, y se identificó a dos de sus presuntos miembros -Andoni Zengotitabengoa Fernández y Oier Gómez Mielgo- como sus ocupantes, las autoridades portuguesas rehusaron dar detalles de la investigación, todavía en curso.
Los altos mandos policiales portugueses que informaron ayer del hallazgo de esa vivienda no mencionaron a ETA, pero reconocieron que se trata de un caso de terrorismo y que la organización responsable no iba a actuar en territorio luso.
Las autoridades portuguesas informaron de que los explosivos, encontrados en la casa junto a mapas españoles no detallados, están relacionados también con una furgoneta hallada esta semana, con detonadores y matrículas falsas, que al parecer conducían los inquilinos españoles del inmueble.
La Policía portuguesa anunció que mantiene "abiertas todas las hipótesis" sobre la existencia de otros "escondrijos" como éste en Portugal, donde se había detectado la presencia de etarras y el robo de vehículos para actos terroristas pero nunca residencias al servicio de la organización.
En la rueda de prensa que dieron en Lisboa el director nacional de la Policía Judicial (PJ), José María de Almeida Rodrigues, y el Comandante General de la Guardia Nacional Republicana (GNR), Nelson Santos, se informó de que el lunes fue aprehendida también en Obidos la furgoneta sospechosa, robada hace un año en la localidad lusa de Castelo Branco y en la que había varios juegos de matrículas falsas.
La vivienda de Obidos, a 125 kilómetros al norte de Lisboa, había sido alquilada para un período inferior a medio año, según la Policía, a una agencia inmobiliaria por dos hombres que hablaban castellano y que se instalaron en ella hace dos meses.
Se cree que en la furgoneta aprehendida iban esos dos mismos hombres que lograron huir de la GNR lusa, un cuerpo similar a la Guardia Civil española, cuando les dieron el alto en un control rutinario en Obidos.
La banda lo desterró a Jaca
El presunto etarra Igor Martín Miño, al que el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco envió ayer a prisión, residía en Jaca -donde fue detenido- porque estaba "desterrado" allí por ETA, ya que al parecer cuando vivía en el País Vasco "alardeaba de manera ostentosa y pública" de su pertenencia.
Fuentes de la investigación explicaron que ésta es la "sospecha" que tienen los investigadores sobre Martín Miño, versión que éste negó ante Velasco, que le acusa de haber participado en el atentado con coche bomba perpetrado en un polígono industrial de Ávila en septiembre de 2005.
Además de integración en banda armada, el magistrado imputa a Martín Miño -arrestado por efectivos de la Ertzaintza y de la Policía Nacional el pasado martes en Jaca- los delitos de estragos terroristas y tenencia de explosivos.
Velasco envió también a prisión a Olaitz Lema, pareja de Martín Miño que fue detenida en Ondarroa el mismo día que su compañero, por un delito de colaboración terrorista .
