Domingo 12.02.2012
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| La dirigente del PP Soraya Sáenz de Santamaría recibe la felicitación del líder del partido, Mariano Rajoy FOTO: Ballesteros |
Trabajar, más y mejor. Unidad como valor "más importante". Fidelidad al proyecto político "sin piruetas". Y un nombre que escala al tercer escalón del 'podium' popular, el de Soraya Saenz de Santamaría, flamente portavoz parlamentaria del PP. Estos son los ejes fundamentales de la reunión de la Junta Directiva Nacional que marcó el "superlunes" del 'nuevo PP'. Ante 485 dirigentes que integran el máximo órgano popular entre congresos, Mariano Rajoy enunció su hoja de ruta para los próximos cuatro años y lo hizo oficializando la nueva era con el nombramiento de Soraya Saenz de Santamaría como relevo de Eduardo Zaplana al frente de la portavocía en el Congreso, en realidad, el tercer cargo del PP.
De la mano de Soraya Saez de Santamaría y Pío García Escudero, que repite como portavoz en el Senado, Mariano Rajoy arranca el curso político del PP, que tendrá su gran cita los próximos 20, 21 y 22 de junio cuando el XVI Congreso ratifique, en Valencia, su presidencia al frente del partido. Ante los máximos dirigentes del PP, que tuvieron que reunirse en un céntrico hotel de Madrid ante la masiva asistencia a la Junta Directiva, Rajoy elogió las virtudes de Saenz de Santamaría, la que será uno de sus principales baluartes para conquistar La Moncloa en 2012.
"Tiene preparación, conocimientos, experiencia, trabaja y tiene mucho empuje", dijo, al subrayar cómo se ha ganado el "respeto" de sus compañeros y adversarios. "Es la mejor que puede desarrollar esa responsabilidad", enfatizó. Elogios que también dedicó a Pío García Escudero, uno en las quinielas para ocupar en verano la secretaría general del PP.
Del resto de los cargos propuestos por Rajoy este lunes destacan dos. Ana Pastor y Jorge Fernández Díaz, que han acompañado al líder popular en toda su carrera política y que serán vicepresidentes del Congreso, un cargo de relevancia protocolaria pero de nula influencia política. Toda una señal de los nuevos tiempos. A ambos les acompañarán en la mesa Ignacio Gil Lázaro y Celia Villalobos, como secretarios. Para el Senado, Rajoy propuso a Juan José Lucas, Ramón Rabanera y Matías Conthe.
Unidad y trabajo
Pero más allá de la importancia de los nombres, entorno a los cuales se había producido una enorme expectación e incertidumbre tras el mutismo del líder, destacó los mensajes de futuro que Rajoy lanzó a sus dirigentes. Los hubo para todos y en distintos ámbitos.
Por ejemplo, se refirió al trabajo para reclamar "más y mejor" y contrastó el crecimiento global en votos y escaños del partido con el obtenido en algunos territorios. No los citó, pero en la mente de todos estaba Cataluña y País Vasco. Para esas zonas reclamó planes específicos. "Hay unos que trabajan más que otros", ironizó.
La unidad fue el segundo gran llamamiento. "Le doy la máxima importancia", advirtió, al afirmar que "no se ganan adhesiones por vía de sustitución si no por la vía de la ampliación". En este punto lanzó el presidente del PP su segundo 'recado' cuando subrayó que el compromiso por la unidad y la cohesión depende en mayor medidad de quienes ocupan las más altas responsabilidades.
La fidelidad a su proyecto político fue el tercer bastión de su intervención. "Seré fiel a los compromisos asumidos con los españoles en nuestro programa político y en nuestro programa electoral", explicó al garantizar que el 'nuevo PP' no hará "piruetas".
Y sus ganas e ilusión por liderar a su partido los próximos cuatro años dedicó el último mensaje a los suyos. "Cómo todos entenderán no está entre mis objetivos estar sentado en un butacón de la planta séptima de 'Génova' otros cuatro años", indicó.
"Ganas e ilusión"
"Si yo creyera que mi persona ha sido un obstáculo que dificultó el triunfo no me presentaría. Si yo creyera que no era bueno para los intereses generales y del partido no me presentaría. Si yo no estuviera al 100% de ilusión, ganas y empuje, yo no me presentaría a la presidencia del partido", añadió. "Tengo - apostilló- ganas e ilusión y creo que es lo mejor para nuestro partido y creo que puedo ser un buen presidente del Gobierno de España". Eso sí, volvió a reclamar que quién apueste por modificar la estrategia del partido concurra al congreso de junio. "Si sólo hay una candidatura dirán que es un congreso a la búlgara, si hay dos dirán que el partido esta dividido", bromeó.
Por lo demás, en su analisis postelectoral, Rajoy subrayó que el PP crece "a costa del PSOE" mientras los socialistas lo hacen a costa de IU y ERC y reclamó trabajo para evitar que el PSOE siga siendo "refugio" de los "recelos" que, reconoció, el PP provoca en algunos ciudadanos y el algunas comunidades autónomas.
Rajoy reiteró su oferta a Zapatero de grandes acuerdos de Estado en política antiterrorista, modelo de Estado, Justicia, política exterior y de defensa y protección social. Asimismo, fijó sus prioridades en economía, empleo, vivienda, inmigración, seguridad ciudadana y política del agua.
Y, por último, se mostró convencido de que en 2012 ganará las elecciones. "Zapatero ya no es nuevo, no valen ya ni los juegos florales ni la palabrería", advirtió, al enumerar los retos que el Gobierno debe afrontar de forma inmediata con la crisis económica a la cabeza.
En la Junta Directiva Nacional, antes que Rajoy, sólo intervinó el secretario general, Angel Acebes, para evaluar los resultados del 9-M. También lo hizo brevemente el presidente fundador, Manuel Fraga, para instar a los suyos a estudiar la evolución de los españoles.
