Viernes 26.12.2008
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| Sarkozy atiende a los medios en la comisaría de Dammarie-les-Lys FOTO: MICHEL EULER (efe) |
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció ayer que pedirá que los asesinatos de agentes de seguridad del Estado, como el cometido por ETA este martes, se castiguen "sistemáticamente" con penas de treinta años de prisión de obligado cumplimiento.
Es una propuesta que Sarkozy lanzó desde la localidad de Dammarie-les-Lys, donde visitó a la familia y compañeros de la primera víctima gala de ETA, el brigada Jean-Serge Nérin.
Sus funerales, dijo, tendrán lugar el martes, día 23, y contarán con la presencia del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
El agente, de 52 años y padre de cuatro hijos, "fue asesinado por los terroristas de ETA", a quienes se dirigió el jefe del Estado galo para advertirles de que "serán encontrados y castigados con la mayor severidad".
Además, ha dado instrucciones al ministro del Interior, Brice Hortefeux, para que los agentes presenten una denuncia "al menor insulto" o falta de respeto.
Son medidas que van más allá de ETA y que los medios franceses enmarcan en una ofensiva de Sarkozy y su Gobierno contra la violencia en términos generales, como estrategia para atraer votos para la segunda y definitiva ronda de las regionales del domingo. No obstante, dejó claro, una vez más, su compromiso en la lucha contra la organización terrorista y su apoyo total a España en este ámbito. "Francia no se dejará intimidar por los terroristas españoles", agregó, antes de dejar claro que la movilización de las Fuerzas de Seguridad contra ETA será "total" y "sin piedad".
"Que nadie se imagine que el territorio de la República francesa es una retaguardia tranquila para unos terroristas y asesinos que matan", añadió en un acto en el que estuvo acompañado por el ministro del Interior, Brice Hortefeux, y la titular de Justicia, Michèle Alliot-Marie.
Sobre las investigaciones en torno a los autores del crimen, adelantó que hay ya "elementos bastante precisos" que, "tarde o temprano", permitirán hallar al asesino y sus cómplices.
Fuentes de la investigación explicaron a Efe que la Policía técnica y Científica sigue trabajando con las "huellas digitales y genéticas" halladas en los vehículos que utilizaron los terroristas y en el concesionario de automóviles en el que los robaron.
Los investigadores mantienen que son "siete u ocho" los etarras que huyeron tras el crimen, además del que fue arrestado en el lugar de los hechos, Joseba Fernández Aspurz, El Guindi, buscado en España por actos relacionados con la kale borroka.
Según las fuentes, Fernández Aspurz permanece en las dependencias de la Subdirección Antiterrorista de la Policía Judicial (SDAT), para ser interrogado, y su detención puede ampliarse hasta hoy por la noche.
El fiscal habla de injurias a la Policía
La Fiscalía General del Estado considera que las declaraciones hechas en los últimos meses por diversas personas y colectivos acusando a las Fuerzas de Seguridad de actuaciones ilegales en el caso de la desaparición del presunto etarra Jon Anza constituyen un delito de injurias.
Así lo informaron fuentes del Ministerio Público, que señalaron que el asunto se remitirá a la Fiscalía de San Sebastián para que abra diligencias por un delito de injurias a los cuerpos policiales.
La Fiscalía ha tomado esta decisión después de que el Ministerio del Interior le remitiera el miércoles un dossier en el que se recogen las manifestaciones supuestamente injuriosas aparecidas en diversos medios.
En algunas de ellas se acusaba a la Policía y a la Guardia Civil de haber secuestrado, torturado, asesinado e incluso enterrado en suelo francés a Anza, cuyo cadáver apareció la semana pasada en la morgue de un hospital de Toulouse, donde llevaba aproximadamente diez meses .
