Lunes 08.03.2010
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Los 28 procesados por la matanza del 11-M conocerán mañana su futuro, pero las estimaciones hacen apuntar que la mayoría de ellos serán condenados. De los 18 que están actualmente en prisión, la previsión es que sigan todos en la cárcel durante una temporada, y de los diez que permanecen en libertad, únicamente cuatro podrían tener la suerte de no ingresar en la cárcel. Mañana, las víctimas podrán poner nombres y apellidos a los que les robaron a sus familiares.
Tres son los autores materiales, Jamal Zougam, Abdelmajid Bouchar y Basel Ghalyoun. Están acusados de colocar las bombas la mañana del 11 de marzo en los trenes. Se enfrentan a 38.000 años de cárcel. El tercero lo más probable es que no sea condenado por este delito porque la Fiscalía ya le retiró esa acusación, aunque le pide doce años por pertenencia a organización terrororista.
El tribunal deberá determinar quiénes idearon los atentados. Los acusados por este delito, y por lo que se enfrentan a 38.000 años de prisión, son Rabei Osman El Sayed, 'El Egipcio', Youssef Belhadj y Hassan El Haski. El que peor lo tiene es el primero porque la policía italiana grabó unas conversaciones en su domicilio de Milán con evidente carácter islamista radical y en las que dijo que el atentado de Madrid había sido un proyecto suyo.
Sólo hay cuatro acusados que pueden librarse de la prisión, aunque todo va a depender de de la valoración del tribunal, que preside Javier Gómez Bermúdez. Ivan Reis Palicio y Sergio Alvarez, los dos jóvenes que supuestamente trasladaron explosivos desde Avilés a Madrid por orden de José Emilio Suárez Trashorras, mercancía que se la entregaron a Jamal Ahmidan, 'El Chino', podrían que quedar absueltos, o con una condena muy baja, si la Sala considera que no ha quedado demostrado que lo que llevaron fuera dinamita. Durante el juicio mantuvieron en todo momento que pensaban que lo que llevaban era hachís y Cds pirata.
Otro de la trama asturiana, Javier Gonzaléz, 'El Dinamita', podría no ingresar en prisión porque la Fiscalía le ha retirado la acusación. Considera que no hay suficientes pruebas para demostrar que ayudó a Trashorras a robar explosivos de Mina Conchita. El último es Mohamed Moussaten, sobrino de Belhadj, a quien se le acusa de dar el teléfono de su tío a Mohamed Afalah, presunto autor material que huyó tras los atentados y que posteriormente murió cuando se inmoló en un ataque suicida en Irak. A su hermano, Brahim Moussaten, ya le retiraron la acusación por las mismas acusaciones.
DE VUELTA A LA CASA DE CAMPO
A las once de la mañana, abogados, fiscales, víctimas, acusados, policías, periodistas y funcionarios acudirán de nuevo a la sala de la Audiencia Nacional en la Casa de Campo para escuchar la sentencia, que leerá Javier Gómez Bermúdez. A lo largo de una hora, los acusados van a poder escuchar las razones por las que se les hace responsables. Es previsible que un gran número de víctimas acudan ese día para escuchar lo que llevan esperando tres años y medio y por fin poner cara a los verdaderos culpables de aquella brutal matanza.
Como a lo largo de todo el juicio, habrá una fuerte presencia policial, que vigilará todos los movimientos para evitar cualquier incidente. Es más, se ha establecido un nivel 2 de alerta antiterrorista, protección de la zona sin llegar a paralizar el desarrollo normal de la vida ciudadana.
Esta sentencia, histórica en España, va a ser innovadora en algunos aspectos. Es la primera vez que un tribunal va a prescindir del formato en papel. Se va a notificar a los procuradores por vía telemática. Además, se va a entregar una copia en CD a cada una de las víctimas para que tengan conocimiento del texto íntegro.
