Sábado 07.02.2009
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| El lehendakari, Patxi López (i), junto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, hoy en el Congreso de los Diputados FOTO: EFE/ Manuel H. de León |
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó este domingo que la Constitución de 1978 ha sido y es "muy útil" pues ha permitido que España haya funcionado en estos 31 años transcurridos, y aunque pueda ser "mejorable", quiso dejar claro que no hay perspectivas de modificación a corto plazo.
Según explicó a su llegada al Congreso, antes de participar en la recepción con motivo del aniversario de la Constitución, en estos 31 años España ha alcanzado la madurez, ha contado con paz, libertad y progreso, y ha vivido uno de los mejores periodos de su historia. "Hoy es un día para sentirnos satisfechos por estas tres décadas y con confianza en nuestras posibilidades para el futuro", proclamó.
Su conclusión es que "la Constitución ha sido muy útil, es muy útil", y demuestra que funciona porque ha permitido funcionar a España con alternancia en el Gobierno y reconocimiento de la diversidad y el autogobierno.
No obstante, Zapatero reconoció que, como todo, la Constitución es "mejorable", pero quiso dejar claro que "no hay en el horizonte inmediato una propuesta, una alternativa de reformar el texto". "No hay urgencia", zanjó.
El jefe del Gobierno también quiso recordar en este día a los militares que, en nombre de España, realizan misiones de paz y de seguridad en el extranjero. También se felicitó por la presencia del lehendakari en el acto de hoy, por primera vez en estas tres décadas: "Sin duda es una buena noticia", dijo.
La conmemoración del XXXI aniversario de la Constitución ha contado por vez primera con la presencia en un acto de estas características de un lehendakari, pero no ha sido testigo directo de ello ningún presidente autonómico del PP.
Ministros, ex presidentes del Congreso y el Senado, los máximos representantes de otras instituciones del Estado, miembros del cuerpo diplomático acreditado en España, diputados y senadores -ninguno de ellos de los partidos nacionalistas- se han dado cita en el Congreso para celebrar el nuevo cumpleaños del texto constitucional.
Patxi López ha acudido junto a la presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga, y ha entrado en el Congreso -algo que ha encuadrado en la normalidad democrática- junto a la secretaria de Organización socialista, Leire Pajín, y los parlamentarios socialistas vascos Eduardo Madina y José María Benegas.
Sendos abrazos efusivos del presidente del Congreso, José Bono, y del Senado, Javier Rojo, han servido para dar la bienvenida a la Cámara al primer lehendakari que acude a una recepción por la Constitución.
El presidente de Cataluña, José Montilla, ha sido de los más madrugadores en acudir a la Cámara Baja y ha tenido oportunidad de departir ampliamente con periodistas e invitados, entre ellos la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas.
Pero ninguno ha reconocido abiertamente que hayan hablado sobre la sentencia pendiente en torno al Estatut y, de hecho, Montilla ha explicado que no había viajado a Madrid con ese objetivo.
El Estatuto de Cataluña sí ha estado muy presente en muchos de los "corrillos" de la recepción, en la que los presidentes autonómicos socialistas -Montilla, López, Marcelino Iglesias y José María Barreda- han echado en falta a sus colegas de las Comunidades Autónomas gobernadas por el PP.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha encabezado una amplia representación de su Ejecutivo de la que han formado parte la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, y los ministros José Blanco, Celestino Corbacho, Beatriz Corredor, Bibiana Aído, Ángel Gabilondo, Miguel Sebastián, Trinidad Jiménez, Cristina Garmendia y Miguel Angel Moratinos.
El ministro de Exteriores ha intentado evitar la cascada de preguntas de los periodistas sobre la situación de la activista saharaui Aminatu Haidar y sobre la actitud que está manteniendo Marruecos. Moratinos ha sorteado a los informadores, que en esta ocasión han podido acercarse con más comodidad que otras veces a sus "objetivos" informativos debido a que la recepción no ha tenido la excesiva aglomeración vivida años atrás.
Manuel Fraga y Santiago Carrillo no han faltado a una cita que se suele convertir en un homenaje a los políticos de la Transición y a los padres del texto constitucional. Un homenaje que este año ha contado con el añadido de una exposición -visitada por Zapatero- con los retratos de los siete padres de la Constitución, entre ellos el especialmente recordado hoy Jordi Solé Tura.
El presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ, Carlos Dívar; el del Consejo de Estado, Francisco Rubio Llorente; el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón; el jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general José Julio Rodríguez; y el director del CNI, Félix Sanz Roldán, han sido otros de los asistentes.
Junto a ellos, ex ministros como José Barrionuevo, Magdalena Álvarez y Carmen Alborch, y ex presidentes del Congreso y del Senado como Fernando Álvarez de Miranda, Landelino Lavilla, Gregorio Peces Barba, Félix Pons, Manuel Marín, Luisa Fernanda Rudi y Juan José Laborda.
Los ex presidentes de la Cámara Baja han acudido posteriormente a un almuerzo convocado por Bono que ha contado con la presencia de Zapatero pero en el que, por razones familiares, según fuentes del PP, no han estado presentes ni Rudi ni Federico Trillo.
