Martes 17.06.2008
Hemeroteca web
|
RSS
Más que documentos de orientación, la Iglesia parece emitir pasquines incendiarios, a juzgar por las airadas reacciones producidas ayer tras la recomendación de la Conferencia Episcopal de votar a los partidos "compatibles con la fe" y la negación de la legitimidad de dialogar con ETA, aunque evita criticar si algún Gobierno lo ha hecho.
La airada reacción del PSOE provocó ayer los matices del portavoz de la CEE, Juan Antonio Martínez Camino. "En ningún momento dicen que no se pueda hablar con los terroristas para ver las condiciones para su desaparición" sino que "los terroristas no pueden ser interlocutores políticos porque sería dar carta de legitimidad al crimen organizado". Es decir, "no se puede negociar políticamente con ETA".
Por ese motivo, Camino calificó de "injusta y grave" la reacción del PSOE y negó que la Iglesia hubiese entrado en campaña con la nota publicada el jueves, similar a otra emitida en noviembre de 2006 en términos similares. "Simplemente han reiterado criterios morales", se excusó .
Censuró además los ataques del PSOE, por decir que la "jerarquía eclesiástica no acepta la Constitución y está fuera del sistema democrático" cuando ésta se ha limitado a "ejercer su obligación pastoral y su derecho a pronunciarse". También interpretó como una "estrategia política" las reacciones de otros grupos políticos sin especificar cuáles.
Quintana dice que la sociedad no necesita "salvadores"
?El portavoz nacional del BNG, Anxo Quintana, criticó a la Iglesia católica por aconsejar a los ciudadanos sobre su elección el próximo 9 de marzo, y le recordó que la sociedad española y la gallega "es madura e inteligente, y no necesita salvadores que vengan a indicar el camino eterno". Además, se mostró "extrañado" por que los obispos "se preocupen" de cuestiones como el aborto o la orientación sexual "y no de los problemas de los gallegos".
Colectivos sociales gallegos, por la laicidad del Estado
?Varios colectivos sociales de Galicia expresaron ayer su rechazo al "radicalismo neoconservador sin precedentes en la democracia" de la jerarquía católica mediante la firma de un manifiesto por la laicidad del Estado y exigieron medidas concretas para aplicarla. Entre los firmantes están el Seminario Galego de Educación para a Paz, Esculca (Observatorio de Derechos y Libertades Públicas), la Coordinadora de Crentes Galegos y Xustiza e Sociedade.
De la Vega pide respeto, y Guerra, fin de las relaciones
?"El Gobierno se debe a los intereses de los ciudadanos y las autoridades religiosas se deben a sus fieles". Así delimitó el ámbito de actuación de la Iglesia la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, que recordó a los obispos que "el terrorismo debe quedar siempre fuera de los intereses partidarios" y recomendó no caer "en la tentación de instrumentalizarlo".
Tras ser interrogada por los periodistas sobre la relación entre la cúpula eclesiástica y el PP, De la Vega dijo detectar "coincidencias" en sus planteamientos, pero "habría que preguntarle al PP si tiene alguna influencia sobre la Iglesia católica o si la Iglesia católica tiene influencia sobre el PP". En cualquier caso, dijo echar en falta en la nota de los obispos "expresiones como generosidad, concordia o convivencia".
Menos irónico y más mordaz se mostró el ex vicepresidente Alfonso Guerra, que puso sobre la mesa un tabú hasta el momento al asegurar que "no hay otro camino" que la denuncia de los acuerdos del Estado con la Santa Sede, tras una legislatura de continuos enfrentamientos entre la Iglesia y el Gobierno que ha minado sus relaciones.
Después de insistir en que, "antes o después, no va a haber otro camino", Guerra ha reconocido que esta decisión será complicada pero, ha recordado, "más complicado fue lo de las bases americanas, y lo hicimos".
