Martes 17.06.2008
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Galicia » Alta velocidade galega
Una de las preocupaciones de Adif, en todas las obras que diseña y ejecuta, es el respeto al medioambiente. Por este motivo, destina el 6,7% del presupuesto de la construcción de líneas de alta velocidad a garantizar su integración ambiental, asegurando el cumplimiento de las Declaraciones de Impacto Ambiental para respetar escrupulosamente el ecosistema y minimizar el impacto visual, acústico y paisajístico.
En el caso de la línea de Ourense a Santiago, el 23% del presupuesto se dedica a este apartado. Para proteger el sistema hidrológico y la calidad de las aguas se construyeron 47 balsas impermeabilizadas para la decantación y tratamiento de las aguas de los túneles e instalaciones auxiliares.
Para la protección de los suelos y conservación de la vegetación se retiró y guardó la capa superior de suelo vegetal para su posterior uso en los procesos de restauración, a la vez que se introdujeron especies autóctonas de baja inflamabilidad, que dificultan el inicio y propagación del fuego, se transplantaron 190 pies de acebos y se plantaron 159.171 árboles.
Además, se montaron 47.040 metros de cerramiento metálico para evitar el acceso de la fauna a la plataforma y se construyeron más de cien pasos para no cortar su ecosistema.
Durante toda la construcción de la vía del AVE entre Ourense y Santiago se ha realizado un exhaustivo control y seguimiento arqueológico tanto en el replanteo como en la ejecución de obra y en la restitución de los terrenos. También se tuvo especial cuidado con la protección y catalogación de nuevos elementos etnográficos y se llevaron a cabo sondeos arqueológicos valorativos para la definición de los yacimientos en zonas de alto valor patrimonial, como Coto do Castrelo, en el tramo del Camino de Santiago Meridional (Vía de la Plata-Lalín), Castriño de Bendoiro, Penedo da Edra y Castro de Gira.
También se restauraron elementos etnográficos en Casa do Frades (siglo XIII) y en el Camiño Real o Costiña de Canedo y se trasladaron y se restauraron los hórreos de Pena da Cruz (Vila de Cruces), Hórreo IV de Carboeiro (Silleda) y Hórreos I y II, de Parada (Amoeiro).
Durante la ejecución de las obras también se ha producido el hallazgo y puesta en valor de petroglifos en Carballiño y se realizó una excavación en la Mámoa Chousa Nova (Silleda).
