Domingo 07.02.2010
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| Torreón en Valdoviño, en primera línea de playa desde hace años FOTO: Kiko Delgado |
Llega el otoño y huyen la aves migratorias de Valdoviño a la caza de paraísos más cálidos, al otro lado del océano. Sobrevuelan la laguna de A Frouxeira plagada de juncos, el islote frente a la costa, los arenales... Pero también planean sobre los chalés adosados, las viviendas unifamiliares clonadas, incluso los bloques de pisos. El mismo recorrido, pero por carretera, lo realizan los veraneantes: abandonan sus chalets adosados, viviendas unifamiliares, bloques de pisos. El Ayuntamiento se enfrenta a un dilema: la población se triplica en verano y demanda nuevas viviendas. Pero la legislación y los ecologistas permanecen al acecho ante una posible marbellización del litoral.
Los protectores del medio ambiente lo tienen claro. Tanto Adega como Verdegaia, entidades defensoras del ecosistema, califican a Valdoviño como el municipio "co urbanismo máis caótico" del noroeste gallego. Y citan ejemplos. Como caso más sangrante, pero paralizado a tiempo, figura la urbanización de A Saíña. Sobre los acantilados, invadiendo la Red Natura y los yacimientos arqueológicos, se planeaba la construcción de 69 viviendas. La Xunta puso freno. Pero como portavoz de Adega-Trasancos, Carlos Outeiro denuncia que "no terreno quedaron zanxas de catro metros de profundidade e a Dirección Xeral de Medio Ambiente non toma cartas no asunto".
De casetas a mansiones
Vemos dos escenarios: en Villarrube se han demolido las casetas en las dunas, pero en San Xurxo (Ferrol) perviven en los acantilados. ¿Más supuestas irregularidades en Valdoviño? Según Antón Fortuna, portavoz de Verdegaia, "a xente fai vivendas fóra do ámbito permitido mentras o Concello mira para outro lado". Coincide con Carlos Outeiro en la denuncia de tres grandes casas construidas en Campelo, "dentro da Rede Natura, autorizadas polo Concello aínda que paralizadas pola Xustiza". En este hermoso territorio contrasta el crecimiento moderado del interior con el bum del litoral. "No interior vemos construcións de planta baixa con terras de cultivo, pero na costa a expansión chega a urbanizar o solo rústico, protexido ou non", señala Fortuna.
Los ecologistas también rechazan la gran urbanización Costa Anácara en Miño: 1.200 viviendas junto al mar. Afirman que el campo de golf supone "un gran despilfarro de auga".
MugardosBastantes críticas también levanta la urbanización Pazo da Condesa en Mugardos. Según Verdegaia, "atópase en zona de regatos e bosques de ribeira, a construcción se iniciou sen modificar o PXOM e invadindo os cauces fluviais".
FerrolEn O Vilar, Covas o San Xurxo proliferan las casetas de playa, muchas con expediente y orden de demolición sin ejecutar. Sin embargo, las nuevas construcciones se realizan legalmente.
PantínEn la carretera que bordea la costa de Valdoviño, en dirección a Pantín, Adega denuncia "o desmonte de grandes parcelas como nunha paisaxe dunar, un expediente da Xunta investiga os motivos desta desfeita".
AnácaraPara atender al campo de golf de Costa Anácara, "desviáronse moitos regatos da zona" según denuncian los ecologistas. Verdegaia afirma que "isto é un despropósito, ademáis cortáronse eucaliptos e carballos cunha alteración da orografía e mesmo importantes movementos de terras".
