Viernes 19.03.2010
| Actualizado 12.28
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| Antón Louro entre el coronel José Luis Ulla, a la derecha, y el jefe de la DGT en Galicia, Pedro Pastor FOTO: Almara |
Si en el año 2003 las víctimas por accidentes del tráfico en Galicia fueron 336, en 2008 la cifra se redujo un 42,6% situándose en 194 fallecidos. Y si tenemos en cuenta que hasta ayer en 2009 hay 168 finados, la reducción de la mortalidad en los últimos seis años en la autonomía se acerca a la mitad, aunque habrá que esperar a que pasen las celebraciones navideñas en las que se apela a la prudencia al volante para que no se produzca un repunte.
Son datos que el delegado del Gobierno, Antón Louro, en compañía del coordinador gallego de la Dirección General de Tráfico, y jefe provincial de A Coruña, Pedro Pastor, y el mando responsable de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en Galicia, coronel José Luis Ulla, facilitaron ayer tras la reunión de la Comisión autonómica de tráfico y seguridad de la circulación vial.
En lo que va de año, en cuanto al tipo de accidentes mortales, el 46% fueron por salida de vía, el 37% por colisiones y el 16% por atropellos; en las causas, el 37% lo provocó la velocidad inadecuada, el 34% las distracciones al volante y el 21% otro tipo de infracciones; y en la edad, los menores de 25 años sumaron el 21% de casos; de 25 a 34 años, el 20%; de 35 a 44 años, el 13%; de 45 a 54 años, el 17%; de 55 a 64 años, el 6%; y de 65 y más años, se contabilizó el 23% del total.
Esta última cifra es un dato novedoso, pero Pedro Pastor precisa que en ella tiene un peso importantísimo los peatones atropellados, "casi siempre al atardecer, en el momento cuando se va la luz, y alcanzado en el segundo carril desde donde empezó el cruce de la carretera; es decir que no le da tiempo", dijo.
"Se ha constatado que se redujo la velocidad de los coches en los núcleos poblacionales, pero en la N-550 (A Coruña-Santiago-Pontevedra-Vigo-Tuy) algunas puertas de las casas están a menos de un metro de la calzada", comentó Pedro Pastor, quien recomendó que los peatones vistan prendas reflectantes que los hagan muy visibles.
El coronel Ulla, por su parte incidió en cuanto al atropello de peatones en una curiosidad, "un tercio de ellos se produjeron en las próximidades de clubes de alterne cercanos a las carreteras", y explicó que en la N-532 de Verín a Chaves, "muchos conductores portugueses aparcan en su país el vehículo y atraviesan la frontera andado para evitar nuestros controles de alcoholemia".
En lo que va de año una media de 225 conductores al mes, un 8% más que el pasado año, son puestos a disposición judicial por infracciones de tráfico, de ellos tres de cada cuatro por la ingesta de bebidas alcohólicas.
Por ello desde el día 7 y hasta el 20 habrá una campaña de control en las carreteras. Son fechas de comidas de empresa y familiares previas a la Navidad en las que se producen desplazamientos cortos. En éstos, el exceso de confianza juega una mala pasada al producirse de esa forma el mayor número de accidentes.
Y sobre infraestructuras, en lo que va de año las carreteras gallegas fueron dotadas de 67 paneles electrónicos, 80 cámaras de televisión de control, 286 detectores y 166 balizas, además de aumentar la plantilla de la Guardia Civil hasta 977 efectivos.
Un joven fallece en O Porriño
El fallecimiento de un hombre tras una colisión frontal entre dos automóviles en la parroquia de San Salvador de Budiño, en el término municipal pontevedrés de O Porriño, cierra el balance de noviembre con un total de once víctimas mortales. Este último siniestro tenía lugar a las 15.40 horas de ayer en el kilómetro 4,500 de la carretera PO-510. En el accidente se veía involucrado un automóvil Seat modelo Ibiza que conducía una mujer identificada como M.P.R., de 33 años, que resultó herida leve al chocar contra el automóvil de la marca Peugeot que pilotaba la víctima mortal del siniestro, S.L.P., de 22 años edad.
El balance de noviembre presentaba un excelente resultado con tan sólo siete víctimas mortales hasta el viernes, aunque los cuatro fallecidos de los tres últimos días. Las tres víctimas del fin de semana se debieron, según informaba ayer el coronel de la Guardia Civil José Luis Ulla, a la ausencia de medidas de seguridad, ya que ninguno de las personas que perdieron la vida hacían uso del reglamentario y obligatorio cinturón de seguridad.
Pero no fue el único accidente de la jornada de ayer, ya que a las 11.40 horas un camión volcaba en el kilómetro 549 de la carretera Nacional 120, en el término municipal ourensano de Nogueira de Ramuín. El vehículo pesado se desestabilizaba y volcaba tras salirse de la vía y a consecuencia del mismo quedaba herido grave el conductor del camión, un vecino de la localidad lucense de Quiroga de 42 años, D.P.P.
Atropella a una joven y se da a la fuga
La Policía Local de Vigo detuvo durante la madrugada del domingo a C.L.T., de 26 años y natural de la ciudad olívica, por negarse a someterse a la prueba de alcoholemia y que es el presunto autor de un atropello a una chica en el centro del casco urbano.
En ese momento, los agentes observaron que un automóvil se encontraba encima de la acera, empotrado contra un edificio, mientras que un grupo de personas se agolpaba a su alrededor, donde también se hallaba tirada en el suelo una chica que parecía haber sido atropellada.
Los policías acudieron a prestar auxilio y vieron cómo el coche daba marcha atrás y emprendía su fuga. Acto seguido, se inició una persecución que concluyó con la detención del individuo. Al identificar al conductor, los agentes comprobaron que tenía claros síntomas de haber ingerido alcohol, por lo que le solicitaron que efectuara la prueba de alcoholemia, a lo que éste se negó. Por este motivo, fue detenido y puesto a disposición judicial como presunto culpable de un delito contra la seguridad vial.
Bebido y agresivo
Pero este no fue el único caso de estas características registrado en Vigo, ya que la madrugada de ayer la Policía Nacional detenía a un hombre de 63 años, E.N.O., quien hizo caso omiso cuando los agentes le pidieron que parara tras saltarse un semáforo en rojo y circular dando bandazos por las calles.
El conductor continuó saltándose las normas de circulación hasta que paró frente a un centro hospitalario. El hombre, que se estrelló con el automóvil al no poner el freno de mano, estaba ebrio y agredió a uno de los agentes a puñetazos