Lunes 20.04.2009
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| Un escolar, durante una clase en un aula de Primaria. FOTO: Kiko Delgado |
El fracaso escolar aflora con sus peores consecuencias en la secundaria, pero se gesta mucho antes. Una de sus claves es un mal desarrollo de la compresión lectora y de la expresión escrita, y su detección y corrección debe realizarse dos años antes de la primera prueba oficial de diagnóstico, en 2º de primaria, cuando el alumnado tiene solo 7 años. A esa edad, según un estudio de investigadores de Ciencias da Educación de la Universidade de Santiago de (USC), el 35% del alumnado gallego no es capaz de contar por escrito una narración básica o elaborada.
El dato se desprende de las pruebas realizadas a 2.000 estudiantes de toda Galicia para testar el modelo de cribado que diseñaron para detectar problemas de comprensión lectora y comprensión escrita antes de que sea demasiado difícil atajarlos. Mil niños y niñas las realizaron en gallego y otros mil, en español.
Los resultados no demuestran diferencias según el sexo, pero sí según la edad: los nacidos en los primeros seis meses del año le llevan ventaja a los pequeños de la clase, explica el profesor Andrés Suárez Yáñez, investigador principal del proyecto. Tampoco llaman la atención las diferencias entre idiomas. "Mi impresión general es que la pauta en uno u otro es similar", dice.
Los datos globales indican que en las pruebas de comprensión lectora un 10% del alumnado obtiene 7 o menos puntos sobre un máximo de 24. En expresión escrita, un 30% tiene tanto problemas en los aspectos superficiales (desde la ortografía básica y las uniones y fragmentaciones de palabras a la letra) como en el contenido. Si lo que se valora es solo este último (la capacidad de contar una historia), el porcentaje asciende al 35%. Para el profesor Suárez, esta elevada incidencia sugiere que algo falla en la didáctica de la expresión escrita.
Su modelo de cribado se completa con pruebas de exactitud y velocidad lectoras para el alumnado que manifieste problemas en los bloques anteriores. Pero la detección del problema es solo el comienzo. "Las pruebas deben realizarse en octubre, de modo que el resto del 2º curso de primaria el alumnado con dificultades pueda seguir programas de ayuda individual", añade Súarez, que espera contar con el apoyo de la Administración para diseñar también esta parte.
Santiago. Las pruebas realizadas a 2.000 escolares de toda Galicia advierten algunas diferencias en la comprensión lectora y la expresión escrita según el entorno en el que crecen los chavales. Los que viven en entornos urbanos obtuvieron mejores resultados que los que residen en el rural, una diferencia que para Andrés Suárez Yáñez se debe a la menor variedad de estímulos con la que suelen contar en el campo. "Una de las cosas que determina la función de la comprensión lectora son los conocimientos que tienes (...). En el rural hay una mayor pobreza de estímulos y eso se refleja en la comprensión lectoral, aunque [en este ámbito el alumnado] es mejor en decodificación [de los textos], un aspecto más mecánico", explica.
MÁS ALLÁ DE LAS CLASES. El profesor da una explicación similar a los también algo mejores resultados cosechados en los colegios de titularidad privada. "Esto no quiere decir que tengan necesariamente una mejor calidad [que los centros públicos], sino que es algo puede estar relacionado con la extracción social de su alumnado", ahonda el profesor de la USC.
De nuevo, crecer en una familia con un nivel socioeconómico elevado suele ser sinónimo de una mayor riqueza de estímulos extraescolares, pero que se reflejan directamente en la adquisición de las competencias más básicas que debe transmitir el sistema educativo.
• Colaboración de lujo El grupo Optimización das Linguaxes Múltiples de la USC concibió las pruebas. Autoras como Fina Casalderrey colaboraron con textos inéditos para la evaluación de la comprensión lectora y varios dibujantes, con las viñetas mudas para las que los niños deben escribir sus historias.
• Para toda Galicia El método de evaluación es fruto de tres años de trabajo subvencionado por la Xunta. Los autores esperan que se emplee en los colegios de toda Galicia y poder completarlo con programas de apoyo al alumnado con problemas.
